domingo, 30 de noviembre de 2014
LA COMPRENSIÓN DE LECTURA EN EL CARIBE COLOMBIANO
La Lectura: ¿Qué puedo comprender?
“El mundo era tan reciente, que muchas cosas carecían de nombre, y para mencionarlas había que señalarlas con el dedo.”
Durante la Colonia, Cartagena descuidó el territorio de su Provincia y no ejerció sino imperfecta y esporádicamente su acción civilizadora sobre esa vasta región. Puerto comercial y fortaleza militar, miraba sólo hacia ultramar o hacia el interior del Nuevo Reino, con el que comerciaba. El resto de su propio territorio, en su mayoría pobre, sin minas, escaso de mano de obra, y difícil de domeñar, no le interesó más que como base para su dominación militar. Cartagena contó con cuatro Municipios sufragáneos: Santa Cruz de Mompox, Santiago de Tolú, San Benito Abad y Simití. Pero en realidad sólo tuvo nexos estrechos con Mompox y Tolú, que eran centros completamente civilizados y económicamente vigorosos. El resto de su territorio permaneció durante más de dos Siglos a la buena de Dios, y casi podría decirse que se integró por sí solo, con los derrelictos sociales ─indígenas supérstites, negros cimarrones, mestizos y blancos fugitivos─ que quedaron dispersos, ó fueron a parar allí, al término de la irrupción conquistadora. Las poblaciones esclava e indígena tuvieron una activa participación en la construcción del Canal del Dique. Se convocó a todos los indígenas y negros que había disponibles en la región: el Gobernador ordenó a los encomenderos y dueños de estancias en la Provincia el envío de sus esclavos al trabajo de las obras del Canal. Como pago recibirían alimentación diaria y ocho pesos al mes; de esta suerte fueron reunidos aproximadamente dos mil hombres para la realización de la empresa. Este gran número de personas constituyó una población migrante que se movía y hacía sus bohíos siguiendo la ruta del Canal.
2. LAS ROCHELAS EN LA PROVINCIA DE CARTAGENA
Lo que sí mantuvo inquieto al gobierno español fueron las fugas de esclavos negros, cimarrones, que vivían desparramados por la región en ciénagas, pantanos y bosques, vecina al río Magdalena y al camino que de la Barranca del Rey (Calamar) conducía a la ciudad de Cartagena, ó sea el área del Canal del Dique, abierto en 1650, en donde se asentaban confundiéndose con mestizos, zambos, mulatos y pardos, los denominados arrochelados, que luego de intentar ser sujetados a través de la aplicación de la política de poblamiento borbónica, originaron poblados de negros ó, que en la jerarquía urbana colonial eran Parroquias y Vice-parroquias, con una dominante presencia negra en su estructura demográfica. Cartagena, la ciudad dominadora, sólo lo era simbólicamente. En las afueras de sus puertas, de sus murallas, se generaba una dinámica continua en un espacio interior fragmentado en unas “subregiones internas”, donde durante los siglos XVI y XVII se habían tejido unos poderes locales dominantes y establecido una mayoritaria población mestiza que asumían, en conjunto, diversas connotaciones y representaciones con respecto a Cartagena de Indias: la consideraban una ciudad extraña a sus intereses y sentimientos. Esta era la situación y el espacio sobre el cual los funcionarios borbónicos realizaron sus reformas de poblamiento en el Siglo XVIII. El Sacerdote José Palacios de la Vega consignó sobre el Palenque de Guamal, en La Mojana: “Sitio de gentes forajidas, entré en él el primero de Febrero [de 1788]. En este día cogí diez hombres en cuatro barquetas pescando, en cueros absolutamente. Los mandé aprisionar para que éstos fuesen al Norte para coger los demás. Declararon los habitantes que había y en la conformidad que estaban, que el que menos, tenía ocho ó diez mujeres robadas; que solo se mantenían de la pesca y lo que robaban a los pasajeros del río Cauca y río de la Magdalena; que todos los días se mataban unos a otros por cualquier cosa; que habían muchos que tenían armas de fuego, en particular los desertores que se habían arrochelado huidos de sus amos y que todas las crías que había estaban sin bautismo y que había hombres y mujeres y muchos viejos que allí habían nacido y sin bautismo se habían muerto. Con esta noticia y ver la gente de poco ánimo, me regresé a Ojo Largo con ánimo de pedir más auxilio, y seguir a la demolición de aquél Palenque, y para que conste lo anoto, firmo y certifico. Palacios de la Vega.”
El interior del territorio de la Gobernación y luego de la Provincia de Cartagena presenta un poblamiento inusual, disperso, sin gobernantes Civiles, Eclesiásticos ni Militares, con mestizaje entre indígenas sobrevivientes, cimarrones, mestizos y blancos pobres, que no tenían cabida laboral en Cartagena en el Clero, la Milicia ni en el Gobierno español. Fueron las Rochelas. Se formaron bohíos distantes entre la población arrochelada, donde la comunicación con la lejana España y con la cercana Cartagena era inexistente, y aún entre bohíos la comunicación muy poco se dio entre sus pobladores; entre pobladores del mismo bohío predominaron los términos comunes usados por los mayores; y, al amparo de la Ley del Chivo, eran muy pocas las palabras utilizadas, y por la escasez idiomática se generó la dicción de un solo término para representar muchos objetos. Esos términos comúnmente eran vulgares. El filósofo alemán Enmanuel Kant afirmaba que la mano era el cerebro exterior del hombre. El movimiento hábil de los dedos es condición previa al habla, y en la movilidad de los dedos se puede reconocer la fase de desarrollo del lenguaje. Muchos terapeutas utilizan el movimiento para tratar problemas de desarrollo. Señalar los objetos fue la costumbre, de tal forma que los brazos, las manos y los dedos índices, por su empleo, se transformaron y actuaron como actores comunicadores, en reemplazo del lenguaje, por carencia del mismo. En forma similar, para alertar se emplean los ojos y en forma despectiva se señala con los labios y con la bemba. En la Provincia de Cartagena, cada bohío intentó construir y transformar su propia identidad; se generó una lucha constante entre los habitantes de los bohíos por apropiarse del entorno, del medio circundante, por el dominio de unos a otros, y fueron nulos el intercambio y la penetración del avance de las técnicas y de la lenguas castellanas, indígenas y africanas. En los escasos recursos idiomáticos existentes en cada bohío, hubo predominio del idioma Castellano, que en más de dos Siglos fue hegemónico en la Subregión, por las muy escasas relaciones y apropiación idiomática con los centros urbanos de Cartagena de Indias, Santiago de Tolú y Santa Cruz de Mompox, de predominio Castellano. Se generaron situaciones de opresión, exclusión y debilitamiento de muchos bohíos, de muchas Rochelas. Las relaciones asimétricas entre los grupos humanos residentes en los bohíos se dieron en lo social, lo económico, lo cultural y lo lingüístico, y para el período de la Independencia, en lo político.
Indígenas pauperizados, blancos pobres, mestizos discriminados y negros desarraigados, habitantes todos de los bohíos dispersos, fueron antagónicos con españoles poseedores de grandes haciendas, religiosos, bogas, militares y empleados estatales de los centros hegemónicos periféricos, y en muy pocos casos mineros. Sobrevino la dominación, la dependencia económica, la agresión cultural y la negación de derechos a los grupos marginados. Durante la existencia de las rochelas, nunca se implementaron políticas culturales, lingüísticas ni educativas, por parte del Gobierno Colonial. Cartagena nunca tuvo gobierno alguno para el territorio interior, para las Rochelas. Las lenguas se permearon entre sí, con el predominio hegemónico del Castellano, por el escaso intercambio comunicativo entre pobladores de bohíos locales relativamente cercanos, y alguno que otro transeúnte. Los pocos recursos lingüisticos perduraron extendiendo su mal uso a objetos diferentes; los arrochelados promovieron la creación de términos que generalizaron su empleo en los moradores de los bohíos, factor que se conserva en el Caribe Colombiano: la vaina esa, la mierda esa, la cosa esa, la nimaleja esa unas veces, otras la animaleja esa, la vicha esa, la joda esa, etc., son los términos que todavía usamos cotidianamente en el Caribe Colombiano, como una clara y directa herencia de las rochelas coloniales. Muy rara vez expresamos el término adecuado para cada objeto, la mayoría de las veces por desconocimiento del mismo, por la falta de léxico Castellano.
Durante la Colonia, rara vez se utilizaba el concepto de familia; utilizaban los términos parentela, los de la casa. En las ciudades, Cartagena y Mompox, se desarrollaron grupos domésticos con residencia común; era la familia de entonces. La iglesia católica implantó y se esmeró en establecer el modelo monogámico de familia, que predominó. En el monte, en las Rochelas, el Sacerdote Joseph Palacios de la Vega consignó sus experiencias sobre la familia, en su encargo de catequizar a los indígenas, negros y libres "arrochelados" en el río San Jorge, en 1787 y 1788, sector de La Mojana actual, ordenado por el Arzobispo Virrey Doctor Don Antonio Caballero y Góngora. Para comparar entre lo académico y lo real de La Familia y La Estructura Patriarcal, presento algunas escenas, toda vez que lo narrado en los escritorios de los académicos es inconsistente con lo que se vivió en la Región Caribe Colombiana: “El diecinueve de dicho mes [Julio] a las diez de la mañana hice saber a los libres mi Decreto y juntamente a mis Indios a son de caja, en su lengua, para que obedeciesen a los que dejaba para su gobierno, repitiéndoles el mandato de que cada padre de familia, después de hecha su casa hiciese una estancia de cacahual y platanal para mantener sus familias; que hicieran sus rozas de Maiz, Yuca, Ñame, y que cuidado, como no supiesen la doctrina para mi vuelta…”. "Que a los dos días la trajo con las otras mujeres, que también eran muchachas hurtadas; que ella había parido dos muchachitos y que se habían muerto sin bautismo ya de edad, y que los habían botado a el caño; que las otras tenían sus hijos pero sin bautizar todos; que no había vuelto a entrar en la Iglesia seis años hacía, ni visto hasta entonces más gente que los Zambos. Le pregunté cómo se llamaba el suyo y me respondió que ella no tenía ninguno y que todos pecaban con ella y las otras, pero que el que la engañó le llamaban el Tío Santiago…” “Que ya hacía muchos años que estaba allí sin haber salido ni a la orilla del caño; que el primer hijo que parió, sin saber de cuál de los cuatro hombres era, porque todos usaban de ella, vivo en su presencia lo mataron y tiraron al río, y que los demás estaban vivos porque antes de parirlos les pedían que no se los matasen…” “¿Y qué gente es esa? ─le dije; respondió había mucha [gente], había nueve hombres, diez y siete mujeres; muchachos de uno y otro sexo habían veinte y tres. ¿Y están lejos? ─le repliqué. Dijo que estaban cerca de la orilla del [río] Cauca en tres ranchos. Más le dije qué de adónde eran? Me replicó que cuatro eran Ayapelanos, el uno casado, que se había venido allí ya hacía muchos años con los otros tres porque habían hecho una muerte y que ella estaba allí cuando fueron; que el casado llevó su mujer e hijos, los otros tres a cinco mujeres y tres eran casadas que se huyeron de sus maridos por venirse con aquellos hombres; que las otras eran solteras y los otros cinco hombres eran rianos del Río Sinú; que con ellos habían venido ellas y siete mujeres y las restantes eran sus hijas, pero que ya eran mujeres con hijos de sus propios padres. Le pregunté si todos dormían juntos? Dijo que los Ayapelanos dormían juntos con sus mujeres y sus hijos en el primer rancho; que tres rianos dormían con siete mujeres en el [rancho] inmediato y que los restantes con las mujeres e hijos que restaban en otro rancho… y a distancia como de cincuenta pasos embosqué toda la gente, con orden que nadie se moviese hasta el aviso de la mujer. Eran las once menos cuarto cuando salió y al punto me fui a ella, diciéndole se quedase con aquél hombre; hice seña a mi gente para que viniese. Prontamente lo hicieron y de la misma forma entré en el rancho, donde hallé lo mismo que me dijo la mujer la tarde antes. Al ruido de la gente despertaron los dos hombres que estaban en medio de tres mujeres e hijos encueros en el suelo, con las lanzas clavadas en la cabecera. Atónitos, no se atrevían a moverse; les hice se levantasen, y a uno de los Cabos que los aprisionasen, y a las mujeres que cuidado con chistar, pues haría lo propio con ellas. A éstos les pregunté por los demás ranchos y me dieron la misma noticia que supe por la tarde. Estando en esta cogida, se levantó una fuerte tempestad de viento y agua, truenos y relámpagos, tiempo oportuno para la empresa. Salí del rancho con los dos presos, dejando un hombre de guardia con la familia restante, y ya junto al segundo [rancho] dividí en dos grupos mi gente por estar inmediato el tercer [rancho], para que cada grupo cercara un rancho. Cada vez apretaba más la tempestad, y temía se rindiese la gente, por lo que di orden a los Cabos de mi mayor satisfacción para que asaltasen el rancho de los rianos con un grupo. Ínterin yo hacía lo mismo con el otro grupo al rancho de los Ayapelanos, previniéndoles fuese pronta la entrada y asegurasen las armas. Así fue: Todos se cogieron sin que se viese la más mínima defensa. A todos los mandé aprisionar juntos en un rancho, y a las mujeres e hijos en otro rancho que encendiesen candela para enjugarnos, pensando se acabaría la tempestad, pero cada vez arreciaba como dispuesta por Dios, para mi mayor felicidad. Todo se efectuó y mandé trajesen a mi presencia dos presos de los más antiguos en aquél sitio. Estando ya, les dije, como me digan dónde están los demás, los soltaré y llevaré conmigo para que no les hagan daño. Les esparcí grandemente el ánimo y para más, les prometí darles una regalía, y me declararon haber más de doscientos y cincuenta viviendo por allí como ellos, unos con mujeres robadas, otros con sus propias hijas, otros con sus propias hermanas y madres, y que solo entre todos había un Ayapelano, que era el que había cogido. Que a más de esto, arriba de la Ladera de Pabá había muchos zambos de San Sebastián de Madrid levantados con armas que tenían muchas mujeres…” "El veinte y cuatro salí con los dichos acompañados en una piragua a registrar el Caño de Sapo. A su entrada, como a distancia de medio cuarto de legua, hallé un rancho con cuatro mujeres, la una de edad avanzada y las otras como de veinte y veinte y cinco años; siete muchachos, cinco hembras y dos varones; en la circunferencia de él, catorce matas de plátanos. Pregunté qué más hacienda tenían; me respondieron que aquella no más. Les pregunté quién las mantenía; me respondieron que uno que se llamaba Tío Mexía, que estaba pescando. Más les pregunté si eran casadas; me respondieron que una era viuda y las otras solteras. Más les pregunté de quién eran aquellos hijos; me respondieron que dos eran de la viuda y los otros de las solteras. Pregunté por sus padres; me dijeron que unos eran de Tío Mexía y como él no les daba polleras, que habían hecho los otros con otros que pasaban por allí; pero todo el ajuar eran unas enaguas de listado azul sin más camisa y ni menos enaguas blancas y las criaturas en cueros, una olla y tres camas de chonta sin ni una estera ni almohada. Con mucho agrado me despedí de ellas…”
La sociedad colonial era patriarcal. El linaje se estructuraba en torno a la figura paterna, y esposa e hijos tenían un estatus jurídico supeditado. El varón tenía potestad sobre su mujer y los hijos obtenían la mayoría de edad a los 25 años. La élite samaria estuvo conformada por troncos familiares que se revitalizaron en el curso de la Colonia, por la inserción de españoles nuevos, casi siempre comerciantes y pocos casos Militares y Oficiales Reales. Unían a sus hijas con estos peninsulares ambiciosos, los introducían en sus filas y de esta manera lograban tener control sobre las actividades económicas y políticas. Aún los cargos de administración quedaban bajo su pertenencia directa o colateral. El Doctor Don José Simeón Munive y Mozo y su esposa Doña María Manuela Mozo de la Torre y Ramírez de Arellano, actores de la élite samaria durante el último cuarto del Siglo XVIII, otorgaron dote matrimonial a su hija Doña María Antonia Munive y Mozo, para su matrimonio con el rico español Don Juan Manuel Martínez y Fernández de Medina, la hacienda “Donama y Cuacos”, en Santa Marta, 18 Caballerías de tierras con valor de $647; avalúo de $1.000 en cultivos de cacao; $2.000 representados en 8 esclavos y $353 representados en Casas y muebles de la hacienda, cercas y una acequia de regadío. La tierra tenía muy poco valor. Casada la pareja de Don Juan Manuel Martínez y Fernández de Medina con Doña María Antonia Munive y Mozo, Don Juan Manuel compró al Coronel de Milicias Disciplinadas de Santa Marta, Don Pascual Vicente Díaz Granados y Pérez Ruiz, una casa en Santa Marta, por la suma de $1.620.oo, obligándose el comprador a reconocer la suma de $600.oo de Capellanía fincados en la casa, pertenecientes al Hospital de San Francisco de la ciudad de Santa Marta. Un ejemplo del matrimonio de una samaria de la élite con un Militar extranjero, Doña María Cecilia Díaz Granados y Fernández de Castro Loperena casó con el Médico Cirujano de la Legión Irlandesa y luego del Ejército en Santa Marta, Doctor Don Guillermo Poter Smith, el 5 de Febrero de 1836, en El Sagrario, Catedral de Santa Marta. Su hijo Esteban Roberto Smith Díaz Granados, Santa Marta, 23 Noviembre 1836, casó el 16 de Octubre de 1863 con Doña Isabel María Martina de Pumarejo Quiroz, hija de Don José Domingo Pumarejo y Doña Ciriaca Quiroz Cabeza de Vaca Daza. Y el Oficial Real Don Nicolás García y García, natural de Abejar, Obispado de Osma, Castilla La Vieja, Contador Oficial Real de Maracaibo y Tesorero Real de la Provincia de Santa Marta 1770-1772, hijo de Don Blas García y Doña Magdalena García, casó con Doña María Teresa Morrón y Porras, el 1º de Mayo de 1772, en El Sagrario, Catedral de Santa Marta, hija de Don José Morrón de Escobedo, nacido en Mioño-Vizcaya, y de Doña María Micaela de Porras y Núñez, natural de Santa Marta.
En el Siglo XVIII, con la llegada de los Reyes Borbones al poder, se creó el Virreinato de la Nueva Granada. El Virrey Don Sebastián de Eslava comisionó al Alcalde de Soledad, el español Don Francisco Pérez de Vargas, en 1744, a recoger arrochelados en las orillas del canal de Dique, vestirlos y con ellos fundar pueblos. Resultaron Sabanalarga, Baranoa, Polo Nuevo y Santo Tomás. El Maestre de Campo Don José Fernando de Mier y Guerra fue comisionado por el Virrey Eslava para recoger arrochelados en toda la Provincia de Cartagena, incluida la Depresión de Loba, vestirlos y fundar poblaciones: Surgieron así, desde Nuestra Señora de la Candelaria de El Banco, en 1744, hasta San Pedro Mártir del Piñón, en 1770, diecinueve poblaciones en la orilla Oriental del río Magdalena, tres antes de la desembocadura del río Cesar a la Ciénaga de Zapatosa, y San Sebastián de Rábago, en la Sierra Nevada. A lo anterior se suma la dicción, el golpe acentuado y el recorte de algunas letras o sílabas finales en las palabras, por la influencia de la migración Catalana en los pueblos fundados en el río Magdalena durante el Siglo XVIII, traídos en el gobierno del Virrey Don Manuel de Guirior, desde 1772, para el cultivo del algodón. El Gobernador de la Provincia de Cartagena, Don Juan de Torrezar Díaz y Pimienta, comisionó al Maestre de Campo Don Antonio de la Torre y Miranda, para recoger arrochelados dispersos en la Provincia de Cartagena; en cuatro expediciones, entre 1774-1778, fundó cuarenta y tres pueblos, que pertenecen hoy a los Departamentos de Bolívar, Córdoba y Sucre. Finalmente, irlandeses y franceses convalecientes en Caño de Loro, Cartagena de Indias, de la fracasada Expedición del Darién que llevó a cabo el Arzobispo-Virrey Don Antonio Caballero y Góngora, fueron enviados por el Señor Virrey Don Francisco Gil de Taboada y Lemos de Villamarín, con pobladores del Socorro y Turbaco, para establecer la Fundación de San Carlos de San Sebastián, el 25 de Marzo de 1789, al interior de la Provincia de Santa Marta.
Los gobernantes de la Provincia de Santa Marta competían con los de la Provincia de Cartagena por la indiferencia administrativa hacia la población y hacia el territorio: El contrabando marítimo y el abandono temprano a las políticas de conquista de los indígenas llevaron a la población hasta el lindero geográfico del río Frío, del lado de Santa Marta, y de Pueblo Nuevo de Valencia del Dulce Nombre de Jesús, del lado de Valle Dupar; la vía Río de la Hacha a Maracaibo fue el lindero del posible exterminio natural del desierto, marcado por los españoles, a los indígenas Wayúu y Cozinas, de la Alta Guajira y del Golfo de Coquivacoa. De esta forma, el territorio sólo fue permeado por el español en las goteras de Santa Marta, avanzando hacia San Juan de la Ciénaga y finalizando en el río Frío, y en el Corredor del río Ranchería hasta el Valle de Upar y Pueblo Nuevo de Valencia de Jesús. Tenerife y sus alrededores estuvieron próximos a la Barranca del Rey (Calamar) y Santa Cruz de Mompox; y Tamalameque tuvo vínculos directos con las relativamente lejanas Ocaña y Mompox. Con la desmembración territorial Republicana, hoy, el Departamento del Magdalena hereda la mayor parte del territorio que antes ocuparon los indígenas Chimilas.
2. LA EDUCACIÓN EN LA PROVINCIA DE SANTA MARTA
Para las dos Provincias del Caribe Colombiano el modelo educativo se centralizó en Santafé de Bogotá: El Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario y El Colegio Mayor de San Bartolomé fueron las panaceas educativas de los pudientes provincianos de Cartagena de Indias, de Santa Cruz de Mompox, de Soledad, de Valle Dupar, de Valencia de Jesús, de Ocaña, de Riohacha, de Tamalameque y de Santa Marta. Con la apertura colonial llevada a la práctica con las Reformas Borbónicas, se fundó el Colegio de la Enseñanza en Santafé, en 1783, que estableció la educación femenina. El modelo lingüístico colonial impuesto por Santafé de Bogotá nunca respondió a la realidad cultural caribeña.
El hegemónico Castellano fue dominante en el empobrecido poblador arrochelado caribeño; desaparecieron las lenguas subalternas de los indígenas y de los cimarrones sobrevivientes. En la región cordobesa sobrevivieron las parumas indígenas y el mongo mongo cimarrón, términos ya debilitados y restringidos; en igual forma los rasguñados de la Semana Mayor, y los cafongos, los garabatos y las garabateras magdalenenses. Las poblaciones fundadas en los ríos Cesar y Magdalena durante el Siglo XVIII, con momposinos y arrochelados de la Provincia de Cartagena, se gestaron en Santa Cruz de Mompox; las producciones de las nuevas poblaciones se llevan al otro lado del río Magdalena, y los Polos de Desarrollo estuvieron y están en la ribera Occidental del mismo río. La Capital del Departamento del Magdalena, Santa Marta, vive divorciada de las poblaciones del Departamento. Como resultado, no hay Identidad, no hay Sentido de Pertenencia, y el uso del Lenguaje es muy limitado en el común de la población. Estamos inmersos en un letargo y amnesia histórica y cultural inducida, desde las épocas Coloniales. Hoy pagamos los errores del pasado Colonial. La pluralidad interlingua de los caribeños coloniales pertenecía al escaso desarrollo local de las capacidades y competencias comunicativas y lingüísticas. La República se inició en la Provincia de Santa Marta con escasa o muy poca movilidad poblacional en el territorio, durante la Colonia. El modelo pedagógico de la escuela Republicana niega y condena el escaso desarrollo pluricultural lingüístico colonial caribeño; desaparecieron los dialectos africanos e indígenas. Se implementó un modelo educativo Nacional homogeneizado, que no respondió ni responde aún a la diversidad pluricultural de la población nacional y que apunta a mantener el sistema vigente, eficaz en alguna región e ineficaz en otra. La Región Andina tuvo un patrón de poblamiento totalmente diferente, organizado, con mejor clima, vías, con actores de poder, gobernantes y gobernados, que ha posibilitado el desarrollo y acumulación de capitales económico y humano. La interculturalidad entre Región Andina y Región Caribe implica la existencia de relaciones asimétricas entre los diversos grupos y poblaciones, en los campos: Económico, Social, Político (Estratificación Socioeconómica), Lingüístico y Cultural. Esto genera una situación de conflicto cuyos efectos son la intolerancia, la marginación, la discriminación social, la dominación ideológica, la usurpación de derechos (lengua, tierras, educación, servicios) y la desigualdad económica que se muestra en las relaciones de mercado. El proceso de aprendizaje escolar se centralizó en los Andes durante la Colonia; los estudiantes de las familias acomodadas acudían a Santafé de Bogotá en busca de los conocimientos y los Diplomas. Ya en la República se dieron diferentes modelos:
1. En 1823, el Presbítero Don José María Geraldino ─perteneciente a la Orden de Predicadores Franciscanos─ fue nombrado por el General José Sardá, en unión del Padre Francisco Timoteo de Rivera, para desempeñar la Rectoría y las Cátedras del primer establecimiento Oficial denominado Colegio Lancasteriano, en la ciudad de Santa Marta. Los Curas Doctrineros coloniales iniciaron y ejercieron la docencia en la Colonia. Este modelo continuó durante la República, en el Siglo XIX.
2. En Valle Dupar, el Colegio de primeras letras del método Lancasteriano, fue fundado por Decreto de fecha 17 de Mayo de 1824, de la Presidencia de la República, con Acta de inicio firmada en Valle Dupar, el 19 de Julio de 1824: Director, Doctor Rafael Díaz Granados y Fernández de Castro; Subdirector, Don Juan Bautista Fernández de Castro, Doctor en Jurisprudencia del Colegio de San Bartolomé, en Santafé de Bogotá; Secretario, Presbítero Don Emeterio Celedonio Gutiérrez; La Conciliatura: Maestro Doctor Juan Bautista Rodríguez Díaz, Maestro Don José Domingo Pumarejo y Maestro Don José Domingo Gutiérrez; Jefe Político del Cantón, Señor Don José Manuel Martínez Rodríguez; Patronos del Plantel: Excelentísimo General Francisco de Paula Santander, Presidente de la República de Colombia, por su gesto fundador, y “Señora María Concepción Loperena de Fernández de Castro, natural de esta leal ciudad, bienhechora de la sociedad, quién después de mucho trabajar alcanzó de los altos poderes de la Patria, se creara la primera Escuela que hoy estamos asistiendo a su primera iniciación, que desde hoy empieza su labor, con 177 niños de diversas edades y conocimientos para los cursos a que hubiere lugar abrir, de acuerdo con el Plan del Gobierno Nacional." Presenció y honró el acto el Ilustrísimo Canónigo, Doctor José Cortés de Madariaga, en representación del Libertador Simón Bolívar. El Acta fue firmada en Valle Dupar, el 19 de Julio de 1824.
3. La “Universidad del Magdalena e Istmo” se centralizó en Cartagena de Indias por Ley del Congreso, en 1828, con sedes de Colegios alimentadores en Mompox, el Colegio Pinillos, y en Santa Marta, el Claustro San Juan Nepomuceno, originado en 1834 por Decreto del Presidente de la República, General Francisco de Paula Santander, Orgánico del Colegio de Santa Marta. He aquí el carácter de Nacional que posee la actual Universidad de Cartagena. “Certamen público que demuestra que existían varios estudiantes asistiendo a las clases de Jurisprudencia y Medicina en la Universidad del Magdalena e Istmo. Los estudiantes eran los siguientes: Derecho civil romano y patrio: José Antonio Lora, Santiago Romero, Manuel J. Cajar, Ildefonso Méndez, José de la O. Gómez, Juan Bautista Quesada, José P. Rodríguez, Vicente García, José Francisco Díaz Granados, Manuel José Madrid, Alejandro Salgado. Derecho Internacional: José Manuel Vivero. Derecho Público Eclesiástico: Ramón Ripoll. Medicina: Luís Guardiola, Simón Araújo, José Dolores Araújo, Antonio José Matos, Manuel Pernett N.” El 11 de Octubre de 1843, la Cámara Provincial de Santa Marta expidió la Reglamentación del Colegio, con Facultades de Literatura y Filosofía, y de Ciencias Eclesiásticas, con los dignatarios: Presidente, Don Joaquín de Mier y Benítez. Secretario, Don Miguel A. de Zúñiga. Gobernador de la Provincia de Santa Marta, Don Carlos Fábrega. Secretario, Don Francisco Robles. "Alumnos de la Universidad del Magdalena, a 25 de Noviembre de 1868: Obdulio Robles, Miguel Hernández, Augusto Ospino, Manuel G. Núñez, José D. Egea, Juan A. Vergara, Eladio Noguera, Pablo Montalvo, Pedro A. Morrón, Manuel G. Angulo, Porfirio Ospino, Francisco Santaelena, Fernando V. Conde, Francisco A. Roca, Tomás Magri Giraldo, José Alvarez Correa, Miguel Robles, Ezequiel García, Arcadio Ebrat, Andrés Nigrinis, Leocadio Campo, Ricardo Avendaño, Miguel Bermúdez, José Antonio Granados, Electo Campo, Ramón Salcedo y Francisco C. Escobar. El Secretario de la Universidad, Antonio A. Avendaño.”
4. El Maestro de primeras letras de Tenerife, da cuenta de la apertura del establecimiento y de que no se le puede pagar su sueldo.
5. "Matrícula de los estudiantes de este Colegio Seminario: Clase de Filosofía: Leonardo Hincapié. Colegial seminarista; Ibídem: Miguel Echeverría, Fernando Conde; Luis Santrich, José Francisco Díaz Granados y Manuel Anaya. Clase de Latinidad: Pensionistas: Miguel Celedón, Manuel Salamanca, Pedro Mendivíl, Manunel Noguera, Víctor Danouille, José María Sojo, Antonio Falquez, Francisco Zúñiga, Juan Pérez, Matías Linero, Julián Urueta, José Rosario Troya, Santiago Troya, Tomás Abello, José Antonio González, Marcelino Tejada, Francisco Sales, Gregorio Pinto y Francisco Javier Granados. Santa Marta, Marzo 15 de 1830. Santiago Paeres Mazenet.” El estudiante Don Fernando Conde fue Senador de la República por la Provincia de Santa Marta, e hizo parte del Congreso que expidió la Constitución de la Nueva Granada, el 20 de Mayo de 1853, en la administración del General Don José María Obando. Y Don José Antonio González casó con Doña Rita Jimeno Segrera, hija de Don Alejandro Jimeno Collante y Doña Encarnación Segrera Llanos.
6. En 17 Octubre 1832, los Preceptores de los Distritos Parroquiales eran: Ciénaga, Juan B. Zambrano; Remolino, Presbítero Ramón Laguna; Guáimaro, Cirilo de Castro; El Piñón, Presbítero José María Salazar; Cerro de San Antonio, Pedro N. Cabas; Tenerife, Isidoro Ordóñez; y Pivijay, Manuel Santos. No existían Escuelas en: Mamatoco, Bonda, Macinga, Taganga, Pueblo Viejo, Sitionuevo, Pedraza, Medialuna y Fundación.
7. En 1832, el Doctor Santiago Paeres Mazenet Monserrat, Rector del Colegio Seminario, en Santa Marta.
8. Una comunicación del Alcalde de Guaimaro al Señor Gobernador, referente a la Escuela Primaria.
9. “Lista nominal que dirijo, Ramón Avendaño, Preceptor de la escuela particular de esta Parroquia de San Juan Bautista de la Ciénaga: Cartilla y Sílaba: Lázaro de Robles, Pablo González, Anselmo Bornachera, Tomás Monslavo, Juan de Dios Quintana, Marcelino González, Tomás González, Bernabé Castañeda, Eusebio Castañeda, Agapito Isaguirre, Clemente Escorcia, Francisco García, Clemente Fajardo, Julián Camargo, Daniel Rodríguez, José María Romero, José Manuel Jiménez, Anacleto Marriaga, Juan de Dios Castro, José de la Cruz Gómez, José Isabel Porra, Alejo Caboverde, Nicolás Vidal, Manuel Vidal, Carmen Vidal, Juan Bautista Torregrosa, José María Torregrosa, José María Mozo, Trinidad Mozo, Apolinar Cádis(sic), José de la Merced Arvino, José de la Cruz González y Manuel González.
Deletreo: Mauricio Silva, Julián García, Felipe García, Manuel Chávez, Pedro Mártir Cantillo, Domingo Moreno, José María Villar, Tomás Ruiz, Eleuterio Frías, Cecilio Márquez, Pablo Melo, Manuel Maldonado y Florentino Bornachera.
Decorado y Manuscrito: Juan Bautista Yepes, Clemente Escalona, José de los Santos Cantillo, José María Vidal, Dionisio Frías, Lorenzo Hincapié, Francisco Suárez y Dolores Fajardo.
Manuscrito, Escritura y Conocimiento de los Números: Francisco Montalvo.
Manuscrito y Escritura: Juan de Jesús Castañeda, Juan de Dios Pérez, Toribio Palacio Tell, Félix Padilla, Bartola Rodríguez, Pedro Suárez, José Santos Cantillo, Concepción Escalona, Vicente Barcinilla, Manuel Antonio Ferrer, José Antonio Jaibán, Bibiano Manjarrés, Toribio Guevara y Francisco Orozco.
Escritura y Conocimiento de los Números: Lorenzo Fontanilla.
Escritura y Cuatro Reglas Principales: José Jesús Miranda, Mario Monsalvo, Manuel Jiménez, José Antonio Márquez, Nicolás Barranco, Ramón Lizcano, Miguel Jerónimo Lizcano, Encarnación de León, Atanasio Avendaño, Juan Bautista Vidal, Ramón Serje, José Dolores Egea, Valerio González, Rudesindo Roca y Santiago Zúñiga.
Escritura y Regla de Tres: José María Garmendia y Francisco Labarcés.
Ciénaga, Mayo 1º de 1833.
Niñas:
Cartilla y Sílaba: María García, Valeriana González, Isabel Jaraba, Isabel Molinares, Marcelina Jimeno, Catalina Carrillo, Concepción Jimeno, Lucía Rivera, Concepción Rodríguez, Manuela Arroyuelo, Rita Mendoza, Rita Escorcia, Sofía Jaibán, Francisca Camargo y Catalina Carrillo.
Cartilla y Sílaba, Manuscrito, Escritura y Conocimiento de los Números: María Antonia Pacheco.
Deletreo, Manuscrito, Escritura y Conocimiento de los Números: Melchora Meléndez.
Deletreo, Manuscrito, Escritura y Cuatro Reglas principales: María Castillo, Justa Arroyuelo, Juana de Dios Moreno, Leonarda Pérez, Francisca Castro y Salvadora Arroyuelo.
Manuscrito, Escritura y Cuatro Reglas principales: María Elena Monsalvo.
Manuscrito, Escritura y Regla de Tres: Marta Rúa y Josefa María Mozo.
Ciénaga, Mayo 1º de 1833.”
10. “Lista nominal de los alumnos que se educan en la enseñanza dirigidos por el maestro público de esta Parroquia con distinción de las clases a que asisten, y de las materias que están cursando: Leer, escribir y principiando a contar: Eusebio Orozco. De los que han principiado a hacer letras: Félix Orozco, Manuel Polo, Pedro Joaquín Polo, Tomás Caballero y Manuel Pertuz. De los que saben de letras: Manuel Peña y Agustín Polo. De los que saben decorar: Mariano Toledo, Manuel Mozo, Catalino González y Teodoro Polo. Total: 13. Pivijay, Mayo 1° de 1833. Firmado.- Pedro Orozco."
11. Idem al anterior, pero de las Niñas. Educadora Pública, profesora Francisca Orozco: De las que saben decorar: Santos Orozco, María Leonarda Orozco, María Petrona Orozco, Martina Josefa Hernández, Presentación de la Hoz y Lorenza García. De las que saben deletrear: Margarita Pertuz, Juana Francisca Peña, Marquesa Caballero, Faustina Machado, Polinaria de Barrios, María Rosario de Barrios, María Josefa de Castro, María Josefa Cantillo, María Matías Sánchez, Matilde Escorcia, Luisa Hernández y Rafaela González. Niños que también enseña y saben deletrear: Antoniano Yance, Ramón de la Cruz, José Antonio de Castro, José Antonio de Barrios, Pedro Pablo de Castro, Pedro José Yance y José Encarnación Rodríguez. Total: 25. Educadora Pública, profesora Francisca Orozco.”
12. Carta de Don José Julián Pérez, Juez Político, al Gobernador. Santa Marta, 13 Mayo 1833: “La lista nominal de la enseñanza de la juventud que acompaño... no pueden ir todas por los inconvenientes. Las Parroquias de Bonda, Macinga y la Fundación, aunque sus vecinos viven de una corta labranza, el corte de maderas y la fabricación de loza ordinaria, nada de esto alcanza para el sostén de una escuela según la ruina en que los ha dejado la persecución que tuvieron el año 1830 por el Señor Mariano Montilla. Tampoco tienen para que haya algún ramo municipal de donde salga el gasto de escuela, por manera que no encuentro arbitrio que el de la provisión de cura de que también carecen. Y no va la de Medialuna porque está en igual caso que las Parroquias de Taganga, Bonda y Masinga, sin que tenga tampoco el recurso de cura para suplir esta falta.”
13. La Escuela Particular de Pueblo Viejo, del Preceptor Víctor Eusebio Navarro, en 1833: Joaquín Navarro, escribe en una raya; Eduardo Parodis, escribe en dos rayas; Sebastián Samudio, escribe en tercerita, Eugenio Lindao, escribe en tercerita, José del Carmen Ibarra, escribe en tercerita, Nicolás Molina, escribe en primera, Manuel Acosta, cartón, Juan Parodis, cartilla, Marcelino Molina, cartilla, Isidro Acosta, cartilla, Ramón Castañeda, cartilla, y Sebastián Corro, cartilla. José María Mendoza Llanos, Director de la Escuela del Distrito Parroquial de Pueblo Viejo, renuncia a su cargo. “Decreto 32 de 7 Febrero 1889. Ángel J. Acosta, Director de la Escuela Rural de Pueblo Viejo.” Decreto 71 de 24 Octubre 1889. Crea Escuela Rural de Niñas en el Caserío de Pueblo Viejo. “Por Decreto 1º de 8 Enero 1908 fue nombrado Armando Ramos, Director de la Escuela Urbana de Niños de Pueblo Viejo." “Decreto 148 de 2 Marzo 1911. Señorita Ana María Cabas, Directora Escuela Urbana de Pueblo Viejo.”
14. Terna para el nombramiento del Maestro de Escuela de Tamalameque.
15. Renuncia del Maestro de la Escuela de Tenerife y nombramiento de su remplazo.
16. Destitución del Maestro de Escuela de Pedraza, Señor Pedro Herrera.
17. Sobre nombramiento de Maestro de Escuela de la Ciénaga, por haberlo perdido el propietario.
18. En la Provincia de Santa Marta, en 1835, el Gobernador Juan Antonio Gómez acometió la creación de la primera Escuela de Primaria en el Distrito Parroquial de la Fundación de San Carlos, en el Cantón Sexto de Ciénaga. En 1836, las Escuelas que existían y sus alumnos, en el Cantón Sexto de la Ciénaga eran: Escuelas Lancasterianas: Ciénaga, Una Escuela con 58 niños. Escuelas de Método antiguo: Ciénaga, Una Escuela con 11 niños y Dos Escuelas con 55 niñas; Pueblo Viejo, Una Escuela con 41 niños; Pivijay, Una Escuela con 22 niños; Medialuna, Una Escuela con 12 niños; Fundación, Una Escuela con 15 niños. Santa Marta, 9 de Noviembre de 1836. Juan Antonio Gómez, Gobernador.”
En el Informe Anual del Gobernador de la Provincia de Santa Marta al Poder Ejecutivo, en Bogotá: “Entre las nuevas Escuelas establecidas durante la Visita se cuenta la de la Fundación en el 6° Cantón. Se paga de las Rentas Comunales y de la Contribución Subsidiaria.”
En 1809, el Presbítero Don Alejandro de Escalante y Pomares, regía el Curato de la Fundación de San Carlos de San Sebastián, pero aún no había escuela alguna. Lo mismo aconteció en 1822, con el Presbítero Santiago Ortega, en la misma población.
19. Sobre vacante y nombramientos de Preceptor de Primeras Letras de San Fernando.
20. “Escuelas Públicas del 6º Cantón de la Ciénaga, Provincia de Santa Marta. 8 Enero 1838. Escuelas Lancasterianas: Ciénaga, Una Escuela con 23 niños. Escuelas de Método antiguo: Parroquia de Pueblo Viejo, Una Escuela con 26 niños; Parroquia de La Fundación, Una Escuela con 15 niños. Francisco Dávila García, Gobernador. Santa Marta, 8 de Enero de 1838.”
21. 1838: Renuncia de Manuel Antonio de Álvarez del destino de Preceptor de primeras letras de Tenerife. “30 de Agosto de 1888. Renunció Ana Lobo de Cantillo de Directora de la Escuela de Primaria de Tenerife. Nombrada en reemplazo Calixta Perfecta O. de Escorcia.” Decreto 97 de 18 de Abril de 1907. Ana Lobo de Barrios, Directora de la Escuela Urbana de Niñas de Tenerife.
22. Nombramiento hecho en Don Ramón Rasgo, para Preceptor de la Escuela Primaria de Valle Dupar.
23. Nombramiento de Preceptor de la Escuela de Taganga, hecho en Juan Francisco Perdomo.
24. Nombramiento hecho en el Presbítero Domingo José Fernández Natera, para preceptor de la Escuela Primaria del Piñón.
25. “El 10 de Abril de 1843 se abrió la Escuela de primeras letras de la Parroquia de Pivijay, con 18 alumnos.”
26. “8 Mayo 1843. Informó el Jefe Político de la Ciénaga al Gobernador la apertura de la escuela de primeras letras de la Parroquia de Pueblo Viejo con 16 alumnos, y el 1º de Mayo la de la Ciénaga, con 25 alumnos.”
27. Representación documentada de Tomás José Linero, Maestro de Escuela de Pivijay, para que se le aumente el sueldo. Mayo 15 de 1873: Pedro J. Olaciregui, Director de la Escuela de Pivijay. Decreto 164 de 18 Octubre 1889. Candelaria Polo, Directora de la Escuela Rural de Niñas de Pivijay. Por Decreto 12 de 1º de Febrero de 1908 fue nombrado Don Rafael César Barrios, Director de la Escuela de Pivijay.
28. Sobre nombramiento del Director de la Escuela Primaria de Plato. Presbítero Manuel G. Ariza, Director de la Escuela Elemental de Varones de Plato. Decreto 261 de 13 de Abril de 1888.” Julio Posada A., Director de la Escuela Urbana de Varones de Plato.
29. Francisco Dávila García, Director de la Escuela de Valencia de Jesús, exige el pago de mesadas atrasadas.
Varios de los Colegios creados en la Provincia de Santa Marta fueron de corta duración:
30. En 1835 el español Don Carlos Cazar de Molina, con su esposa francesa Doña Ana María Joanat, fundaron un Colegio en Santa Marta, para la enseñanza. Su hijo Don Francisco Cazar de Molina y Joanat, casado con Doña María de los Santos Antolín González, nacida en Gaira, hija de Don Dámaso Antolín González, nacido en Gaira, y Doña María Matea González, renunció al cargo de Director Interino de la Escuela Pública del Distrito Parroquial de Gaira, en 1850.
31. La Cámara Provincial de Santa Marta, por Ordenanza 2 de 4 de Octubre de 1849, sancionada por el Gobernador Manuel Dávila García el mismo día, creó la Escuela para Niñas, en Santa Marta. Creada la Escuela de Niñas en el Distrito de la Catedral de Santa Marta, la Directora informaba no haber realizado los examenes de fin del año 1849, por motivos de inasistencia de las alumnas por la epidemia de cólera que se apoderó de la ciudad y la Provincia.
32. Por Decreto Ejecutivo de 22 de Diciembre de 1847, el Gobernador Gregorio Hoyos creó el “Instituto Caldas” en Santa Marta.
33. Nombramiento de Preceptor de la Escuela Primaria de la Parroquia de San Miguel, hecho en el Señor José de Jesús Mendoza. Ya en 1834 el Señor Don José de Jesús Mendoza, reclamaba sobre el pago de sus sueldos, como Maestro de la Escuela de Santa Marta.
34. Solicitud del Concejo Municipal de Santa Marta, para que se reemplace al Director de la Escuela Primaria. Resuelta en contra por la Gobernación.
35. En 1850 existió el Colegio de La Concepción, para niñas, en Santa Marta.
36. En Santa Marta, renuncia a su cargo el Señor Juan Francisco Avendaño, como Preceptor Interino de Primeras Letras.
37. Por Ordenanza 7 de 17 de Octubre de 1850, sancionada el 19 del mismo mes y año por el Gobernador Don Tomás R. Abello, la Cámara Provincial de Santa Marta creó el Colegio Provincial, llamado “Colegio Santander". El 26 de Mayo de 1851, el Doctor Eduardo Salazar Morales renunció al cargo de Rector y Catedrático del “Colegio Provincial Santander”. La Ordenanza 1ª de 24 de Septiembre de 1851 derogó la Ordenanza 7 del 17 de Octubre de 1850. En su Artículo Único establece: "Se deroga el Artículo 10 de la Ordenanza 7 de 19 de Octubre de 1850, sobre establecimiento de un Colegio Provincial… El Presidente de la Asamblea Legislativa, Don José A. Centeno.- El Secretario, Francisco Robles.” “Gobernación de la Provincia. Santa Marta, Septiembre 25 de 1851. Publíquese. Ejecútese. Eduardo Salazar, Gobernador.- Pedro A. Lara, Secretario." Luego, la Ordenanza de 25 de Octubre de 1851, en su Artículo 1º creó "un establecimiento de educación en esta capital, Santa Marta, cuya denominación será: "Colegio Provincial de Santander"… El Presidente de la Asamblea Provincial, Don Joaquín Bernal. El Secretario, Francisco Robles.” "Gobernacion de la Provincia. Santa Marta, 25 de Octubre de 1851. Objétese y devuélvase. Francisco Troncoso. El Oficial 1º encargado de la Secretaría, José Luís Alandete."
38. En Enero de 1853 circuló el Prospecto del Colegio Bolívar, en Santa Marta.
39. El 7 de Marzo de 1857, el Doctor Don Eduardo Salazar informaba al Señor Gobernador de la Provincia de Santa Marta la relación de los contribuyentes para la compra de los útiles necesarios para el Colegio Provincial Salazar, “cuya suma total alcanza a $102 de 8/10.” En Anexo, están los contribuyentes: La Sociedad “Simmonds, Edwards y Compa-ñía”, $20; Don José Antonio Cataño, $10; Don Tomás R. Abello, $10; Don José Domingo Pumarejo, $10; Don José Francisco García, $4; Don Manuel Julián de Mier, $4; Don Francisco Noguera, $4; Don Juan Vengoechea, $4; Don David Haim Senior y Compañía, $3; la Sociedad “Suárez & Franco”, $3; Don Nicolás Acosta, $3; Don Manuel Dávila García, $3; Don Manuel F. Conde, $2; Don Luís Guardiola, $2; Don Juan Bautista Ceballos, $2; Don Pedro Sales, $2; Don José María Guerrero, $2; Don Antonio Castro, $2; Don José Alzamora, $2; Don Francisco de Osuna, $2; Don Pedro Fergusson, $2; Don José Manuel Espejo, $2; Don Francisco Dávila García, los libros que se necesitan, y $2. Firmado el Anexo de los contribuyentes por Santodomingo.- Abello. Con la suma de dinero referenciada, fue contratado al Señor Martín Vergara el suministro de: 4 mesas de cedro, de 2 ½ varas de largo; 1 mesa de cedro de 3 ½ varas de largo (todas las cinco mesas con sus carpetas); 6 escañilas forzadas; 2 briseros de vidrio liso; 2 guarda brisas lisas; 2 tableros; 1 escaparate de cedro de 2 ½ varas de largo; y 1 feriajero de cedro con útiles. “Faltan los tableros y sillas que completan la nota o pedido N° 1 del Colegio Eduardo Salazar, pero no alcanzando el dinero para comprarlas, hemos acudido a los hermanos Vengoechea González, de Barranquilla, haciendo-les el pedido en gracia del colegio… El Señor Francisco Dávila García se ha comprometido a dar los libros que se necesiten para la enseñanza… En el mismo documento figuran los útiles pedidos a París, y el recibo de los mismos en el Vapor “Azua”, con la salvedad expresa: “Nos permitimos hacer esta explicación porque como donatarios de estos útiles al Colegio, queremos conservar siempre el derecho de reclamarlos si alguna vez se perdiesen…”.
Educación en Santa Marta y el resto de la Provincia de Santa Marta:
40. Nombramiento del Preceptor de la Escuela de Bonda, hecho en Don José de los Reyes Maestre. Información que presenta Don José de los Reyes Maestre, en que acredita su buena conducta, a virtud de la remoción decretada por el Señor Gobernador, del destino de Maestro de Escuela de Bonda. Don José de los Reyes Maestre contrajo matrimonio con Doña Rafaela Marcial. Don José de los Reyes falleció el 3 de Noviembre de 1846, en Santa Marta. Fue sepultado el siguiente día 4 de Noviembre de 1846, en El Sagrario, Catedral de Santa Marta.
41. Nombramiento del Preceptor de la Escuela de la Ciénaga, hecho en el Señor Don Joaquín Olaciregui. Notas del Preceptor de Primeras Letras de la Ciénaga, Don Joaquín Olaciregui, a la Precepturía de Primeras Letras, solícitando los Sueldos adeudados.
42. Denuncio del Jefe Político de Tenerife, de nulidad en el nombramiento del Preceptor de Primeras Letras de Heredia; resuelto en contra por el Señor Gobernador.
43. Nombramiento hecho en Don Manuel José Loguer, para Preceptor de la Escuela de La Paz.
44. Nombramiento hecho en el Señor Don Tomás Linero, para Preceptor de Primeras Letras de Pueblo Viejo. Solícitud de Don Tomás Linero, Preceptor de la Escuela de Pueblo Viejo, para que se le paguen sus sueldos.
45. Don Juan Francisco Perdomo tuvo una intensa actividad en Taganga: Fue Preceptor de la Escuela de Taganga, en 1840. Para 1845 enseñaba a 43 alumnos en Taganga. Para 1857, era el Presbítero de Taganga. Finalmente, en 1866, fue el Regidor de Taganga.
46. Notas del Preceptor de Primeras Letras de Salamina, dirigidas al Señor Gobernador, y una Comunicación a la Junta Curadora de la Parroquia de Salamina.
47. “El 10 de Abril de 1843 se abrió la Escuela de primeras letras de la Parroquia de Pivijay, con 18 alumnos, con 18 alumnos.
48. Algunos Preceptores Parroquiales en 1845: Ciénaga, Carlos Cazar de Molina; Fundación, Vicente Rueda; Medialuna, Narciso Góngora; Pivijay, Benito Parodis; Taganga, Juan Francisco Perdomo; y Pueblo Viejo, Juan B. Zambrano. En el mismo cuadro aparece Taganga (del Cantón de Santa Marta), con Juan Francisco Perdomo, con 43 alumnos. Santa Marta, Septiembre 15 de 1845. Juan Obregón, Gobernador. N. del A. Don Juan Obregón estuvo casado con Doña Dolores Morote, fallecida el 25 de Febrero de 1848, y sepultada el 26 de Febrero de 1848, en El Sagrario, Catedral de Santa Marta. Fuente: www.familysearch.org/
49. De la información sumaria levantada de orden del Jefe Político del Cantón de la Ciénaga, para comprobar que el Director de la Escuela de la Fundación, Presbítero Vicente Rueda, no cumple con sus deberes, se tienen las declaraciones de:
a. “… Compareció el Señor J. de los Santos Vargas, … y dijo: Que diariamente iba su hijo a la escuela y que el oficio que tenía era estar sentado todo el día aguantando mosquitos, mientras el Preceptor rompía sus ratos en paseos y visitas por el pueblo, por cuyo motivo tuvo que retirarlo de la escuela y ponerlo al cargo de otro Señor que le ha hecho el bien de atender a su enseñanza; leída que le fue esta declaración se ratificó en ella, dijo ser mayor de treinta años, y no firma por no saber hacerlo. Fundación, Octubre 20 de 1845… Seguidamente compareció el Señor J. Antonio González,… y dijo: Que recién venido el Preceptor mandó a su hijo a la escuela y al tercer día de estar yendo a la escuela lo tuvo que quitar por el fuerte castigo que ejecutó en su hijo. Que también ha observado que no hay escuela ninguna. Leída que le fue esta declaración se ratificó en ella, dijo ser mayor de cuarenta años. No firma por no saberlo hacer. Fundación, Octubre 20 de 1845…”
50. Santa Marta, Septiembre 15 de 1847. Del Informe Anual del Gobernador a la Cámara Provincial: "Locales de Escuelas. El Distrito de la Fundación, no sólo carece de local para Escuela, sino también de útiles, pues no se encuentra en dicho establecimiento ni una sola banca.
51. "Por Ordenanza de la Cámara Provincial, de 23 de Septiembre de 1848: Artículo 1º. De los fondos aplicados a la enseñanza, se destinan hasta Cuatrocientos Reales para ayudar a la Construcción de la Escuela del Distrito de la Fundación... Dada en la Sala de las Sesiones en Santa Marta, a 23 de Septiembre de 1848. El Presidente, José María Sojo. El Secretario, Tomás del Real. Gobernación de la Provincia.= Santa Marta, Septiembre 26 de 1848. Publíquese y Ejecútese. Gregorio Hoyos. El Secretario, J. F. Díaz Granados.”
52. “Como en calidad de transeúnte, he tenido ocasión de observar muchas veces que en la Parroquia de la Fundación, sólo concurren a la escuela pública dos o tres niños, mi curiosidad me encaminó a preguntar a unos vecinos de allí, la causa de aquella novedad, y se me expresó, que hacía tiempos no asistían a la escuela, más de dos o tres jóvenes, porque tal era el abandono de las autoridades a quienes estaba encomendada tan importante y laudable objeto. Justo es, pues, llamar la atención del ilustrado Jefe de la Provincia, para que, tomando los informes del caso, dicte las prevenciones que sean conducentes a remediar un mal, cuyas tendencias serían inauditas, si no se atajasen a tiempo. Ciénaga, 2 de Noviembre de 1849. Un Vallenato.”
53. Don José C. Alarcón pide se le paguen las mesadas de sostenimiento que se le negaron a su Señora Abuela, mientras él desempeñaba el cargo de Preceptor del Cantón de Chiriguaná. Don José C. Alarcón casó con Doña Marta Pérez, el 4 de Abril de 1858, en El Sagrario, Catedral de Santa Marta. Este es un ejemplo de nombramiento de autoridades y preceptores samarios en las poblaciones fundadas por Don José Fernando de Mier y Guerra en el Siglo XVIII a orillas de los ríos Magdalena y Cesar; a partir del “29 de Junio de 1798 se comunicó al Señor Gobernador de Santa Marta.", por la Real Audiencia de Santafé de Bogotá la cesión de la jurisdicción política de estas poblaciones a la Gobernación de la Provincia de Santa Marta. Desde la fundación de las poblaciones en los ríos Magdalena y Cesar hasta 1798, la ciudad de Mompox, la Depresión de Loba y la Provincia de Cartagena, fueron el origen del poblamiento y el gobierno se centralizó en la ciudad de Mompox. Iniciaba el Gobernador Don Antonio de Samper y González los nombramientos de Alcaldes y Jueces de los pueblos fundados por De Mier y Guerra. En los cargos eran nombrados samarios. Otro caso queda tipificado en la demanda por el cobro de una suma que se adeudaba al Señor Don Matías de Mesa, como Preceptor de primeras letras de la Escuela de Tenerife. El Señor Manuel José Loguet, nombrado para Preceptor de la Escuela de La Paz. Samario, descendía de la española Doña María Isidora Loguet y Bobadilla, quien vendía una esclava a Doña Ildefonsa Prieto. Los descendientes de Don Manuel José Loguet se avecindaron en la Provincia de Padilla: En Villanueva vivía el 18 de Febrero de 1880, Don Trinidad Loguet. Además de desarraigados de su hábitat, los pobladores del río Magdalena no tuvieron la oportunidad de gobernarse. Eran gobernados. Aquí nace parte del divorcio social entre los Municipios del Magdalena con la Gobernación de la Provincia de Santa Marta y del Departamento del Magdalena.
54. José Faustino de Luque, Joaquín Martínez de Aparicio y Jacinto Calderón, Directores de las Escuelas Públicas de Santa Marta, solicitan el pago de sus mesadas atrasadas.
55. Ciudadanos de Tenerife informan al Gobernador de la Provincia de Santa Marta, la imposición de un impuesto, para pagar al Director de la Escuela de ese Cantón, debido a que no se le ha pagado por el ente correspondiente.
56. Don José Benito Parodi Granadino se presenta ante el Gobernador de la Provincia de Santa Marta y se pone al servicio para dirigir cualquier Escuela.
57. El Director Interino de la Escuela Pública del Distrito de Salamina, Señor Matías González, pide licencia de trabajo por motivos de enfermedad. Renuncia que hizo el Señor Manuel María Donado de la Dirección de la Escuela Pública Primaria de Niños, por lo que ha sido nombrado para el empleo el Señor Matías González.
58. Instalación en el Municipio de San Fernando, de una Escuela Privada de Instrucción Primaria, bajo la dirección del Señor Justo Pasamano Núñez, por no haberse podido establecer la Escuela Pública, por el estado de escasez de fondos en que se encuentran las rentas.
59. El Prefecto del Valle Dupar informaba de la apertura del Colegio de Niños en Valle Dupar, el 11 de Mayo de 1866.
60. En 1867 existió el Colegio Militar de Riohacha.
61. Y el Instituto de Ocaña, en el mismo año.
62. En 1867 se expidió el Acuerdo sobre Instrucción Primaria por la Corporación Municipal del Distrito de Medialuna.
63. Informe del Prefecto a la Asamblea Legislativa del Estado Soberano del Magdalena: Ciénaga: Escuela pública de niños, profesor Rafael Arándiga, 10 niños, sueldo $10/mes. Pueblo Viejo: Varias escuelas particulares. Pivijay: Escuela pública de niños, 16 niños, profesor José Concepción Polo, sueldo $10/mes. Medialuna: Escuela pública de niños, 20 alumnos, profesor Joaquín S. Munive, sueldo $10/mes.
64. En Junio 4 de 1868, desde Ciénaga, Don Pedro A. Rebollo envía memorial a la Gobernación del Estado Soberano del Magdalena, informando de la creación de una Escuela Primaria en Ciénaga, pero no cuenta con recursos y los padres de familia no tienen medios económicos; Don Pedro A. Rebollo solicita ayuda para crear la Escuela. Por Decreto de 8 de Junio de 1868, la Gobernación creó la Escuela Primaria en Ciénaga, siendo Presidente del Estado Soberano del Magdalena, Don Manuel A. Vengoechea; y Secretario, Don José María Campo Serrano. El Decreto de 9 de Junio de 1868 hizo el nombramiento de Don Pedro A. Rebollo, como Director de la Escuela Primaria de Ciénaga.
65. “Estudiantes de Pivijay examinados el 20 de Diciembre de 1868: Alejandro A. Sarmiento, Asunción López, Pedro Luís Caballero, J. de los R. Torres, Carlos Palacios, Juan B. Corvacho, Luís Francisco Escalante, Manuel de los R. Polo, Luís Francisco Silva, Gavino Polo, J. Rosario Fontalvo, Encarnación Pertuz, Francisco Orozco, José Jesús Macías, José Rosario Escalante, Rafael Polo, Demetrio Silva, Manuel José González, Francisco Llance(sic), Honorio Lamarca, Basilio Ahumada, Juan María Pertuz, Asunción Polo, Catalino Pertuz, José Rosario Pérez, José María Escorcia, Manuel J. Santodomingo, Manuel de J. Palmera, José Francisco Palmera, Antonio Polo, Vicente Ortiz, Juan Bautista Pertuz, Dionisio Llance(sic), Manuel J. Pertuz, Julio Santodomingo, Manuel S. Cuello, Luís Francisco Verdugo, Tomás Torres, Juan Bautista Chiquillo. El Director, José Concepción Polo.
Juan Bautista Corvacho y José Francisco Munive, examinadores nombrados por la Corporación Municipal para el examen público de la escuela primaria de este Distrito, certificamos: Que hemos asistido al acto mencionado y los alumnos nos han dejado bastante satisfechos. Pivijay, a 20 de Diciembre de 1868. J. B. Corvacho. José F. Munive.
El Jefe Municipal del Distrito de Pivijay, Certifica: Que ha presenciado el examen público de los alumnos de la Escuela Primaria de este Distrito, y se ha persuadido del esmero del Señor Director de ella, según los adelantos de los niños. Pivijay, 20 de Diciembre de 1868. José de J. Paeres Mazenet, Jefe Municipal, principal. Nemislo Cótes, Secretario.”
66. En 1871 no había escuelas públicas ni privadas en: Sevillano, Fundación y Rosario; Isla de Pío, Mamalena, Cataca, Cataquita; San Sebastián del Bongo y Candelaria.
67. "Un lugar especial ocupó la reglamentación de la Escuela Normal ─creada en Santa Marta en 1872─ Fueron contratados los esposos Meisel para dirigir las escuelas Normales del Estado del Magdalena. Meisel arribó a Santa Marta en Febrero de 1872 encontrando condiciones adversas a la creación de la Normal y a su estabilidad laboral. El primer problema que afrontó fue la falta de espacio físico para la escuela y para albergarse. Además, Meisel veía constantemente obstaculizada su labor por varios elementos entre los que se cuenta el poco interés que despertaba en los jóvenes la carrera de profesor, el bajo nivel educativo, la oposición de la Iglesia Católica y los constantes conflictos políticos y militares entre los radicales y los conservadores y la fracción seguidora de Núñez. A pesar de estos inconvenientes, la escuela empezó a finales de 1872. Después de evaluar los libros y la forma como se administraba la enseñanza en la ciudad de Santa Marta, Carlos Meisel inició con 80 alumnos su programa de estudios que, comparado con el que se impartía hasta 1872, presentaba importantes y notables adelantos: en su plan de estudios incluyó materias desconocidas en el curriculum docente local y excluyó las materias ligadas a la urbanidad, moral cristiana y los textos de Cuervo, el padre Astete y Carreño. Aunque, frente a este último, debió obedecer ante las presiones del Obispo de Santa Marta. Fue así como permitió que se dictara la cátedra de "Lecciones de Instrucción Moral y Religiosa" para evitar el ausentismo de algunos alumnos y la crítica de la conservadora sociedad samaria. A pesar de sus esfuerzos, Meisel no pudo impedir el cierre parcial de la Normal en 1875 a causa de la guerra civil que se desató en el Estado, la cual dejó sin presupuesto a la instrucción pública. Al final, el proyecto formador iniciado por Meisel sólo duraría hasta 1879 cuando los radicales pierden el poder y la alianza entre conservadores, nuñistas y la Iglesia Católica imponen su proyecto educativo." Para partir de la ciudad de Santa Marta, y ante el conflicto político-religioso educativo en el Estado Soberano del Magdalena, Don Carlos Meisel, en su calidad de extranjero, solicitó certificaciones de varios vecinos, de haber guardado neutralidad política en el país. Los Docentes Don Carlos Meisel y su esposa Doña Anna Elizabeth Hasse de Meisel vivieron en Santa Marta desde 1872, cuando arribaron al Estado Soberano del Magdalena, hasta después del nacimiento de la hija Doña Ana Elisa Meisel Hasse, ocurrido en Santa Marta, el 26 de Septiembre de 1881; fue bautizada el 11 de Octubre de 1881, en El Sagrario, Catedral de Santa Marta. Se mudaron para Barranquilla, toda vez que en Santa Marta la Escuela Normal tenía impedimentos políticos y económicos para funcionar; también arribó en 1872 el Docente alemán Don G. Hoenigsberg, quien en igual forma se fue para Barranquilla. Esa revolucionaria empresa de educación para el pueblo contrató una misión de pedagogos alemanes que se comprometieron a fundar y dirigir en cada una de las capitales de los Estados Federales, Antioquia, Bolívar, Cauca, Magdalena, Panamá, Cundinamarca, Tolima, Boyacá y Santander, una Escuela Normal y una Escuela Anexa para la práctica de los normalistas. Estas escuelas debían servir de modelos a todas las escuelas primarias de la República y en ellas se darían las enseñanzas teóricas y prácticas necesarias para que muchos de los jóvenes de las clases populares que reunían excelentes disposiciones para la enseñanza, pudieran adquirir conocimien-tos de verdaderos maestros de escuela…”
68. “Alumnos-Maestros de la Escuela Normal de Santa Marta. Enero 1881: Calixto Baute, José C. Castillo, Aníbal Cañas, Arturo Capella, Rosemberg Collante, Leandro Creus, José Manuel Gámez, Ascanio García, Gilberto Gutiérrez, Santander Lanao, Tomás Martínez, Luís López, Nélson Monsalvo, Víctor Monsalvo, José Manuel Saurí, Isaac Pereira, Rafael Tovar, Gabriel Venegas, Zenón Labastida, Erasmo del Valle, Francisco Granados, Mitrídates Castañeda.” La Escuela Normal continuó con la formación educativa: “Estudiantes de la Escuela Anexa a la Normal de Santa Marta. 30 Abril 1881: Juan A. Noguera, Eduardo Santrich, Demetrio Mendivil, Cayetano Núñez, Luís Riascos, J. B. Flores, Lázaro Riascos, Luís Cayón, Eladio Correa, Gabriel Llerena, Antonio Campo, Miguel Calderón, Luís García, Alberto Zúñiga, Francisco Granados, Manuel de J. Robles, Severo Maza, Segundo Gómez, Alejandro Bermúdez, J. Francisco Gámez, J. B. Llanos, Francisco Capella, Eduardo Bravo, Ángel María González, Ángel María Acosta, Virgilio Vieco, Enrique Cabas, Marcos A. Bravo, J. del C. Pérez, Oswaldo Medina, J. M. Campo R., Ramón Corvacho, Alejandro Noguera, Pedro Núñez, E. Gutiérrez, Marcelino Montúfar, Felipe Ramos, José María Abello, Gerardo Lozano, Juan Linero, Alejandro Bustamante, Joaquín Jaquin, J. M. Martínez, Valentín Labastida, Manuel Labarcés, Ulpiano Falquez, Carlos Simmonds, José María Maestre, Luís Guardiola, Ulpiano Castro, Ezequiel Martínez, Antonio Rodríguez, Electo Bustamante, Saúl García, José María Salazar, Gerónimo Díaz Granados, Francisco Mozo, Juan Bermúdez, Onofre Bermúdez, Víctor González, Oswaldo González, Héctor Escolar, Joaquín Henríquez, Víctor Henríquez, Carlos Noguera, Andrés García, Rafael García, Ismael Vilar, Luís Jaquin, Ubaldo Jaquin, Carlos Fernández, Juan M. Abello, J. F. Gual.”
69. En Junio de 1882, algunos estudiantes de la Escuela Anexa a la Normal eran: “Juan A. Noguera, Eduardo Santrich, Eladio Correa, José Benito Llanos, Alberto Zúñiga, Alejandro Bermúdez, Ángel María Acosta, Enrique Cabas, Oswaldo Medina, Eduardo Bravo, Francisco Capella, Felipe Ramos, Ubaldo Jaquin, David Díaz Granados, Desposario Granados, Onofre Osuna, Ezequiel Martínez, Adriano Pérez, Jenaro Fergusson, Antonio García, Máximo Ortiz, Abel Díaz Granados y J. M. Salazar.” Para el 31 de Enero de 1889, los “Alumnos de la Escuela Anexa a la Normal de Santa Marta eran: Carlos Abello L., Galo Alzamora J., Eudoro Acosta, M. Bermúdez L., Luís Capella, Pedro Cuello, Joaquín Campo, Joaquín Castro, Víctor Cuello, Julio Corvacho, Víctor Corvacho, Luís D´Andréis, Francisco Espejo, L. M. Díaz Granados, M. Vives Díaz Granados, Gabriel Díaz Granados, José Granados, Eduardo Goenaga, Manuel García, Narciso González, Andrés González, Manuel González, Miguel González, Urbano Hernández, Arcadio Jiménez, Guillermo López, Roberto Lafaurie, Atilio Martínez, José Mier, Joaquín A. Mier, Daniel Morrón, Rafael Noguera, Tomás Noguera, Cástor Ospina, José A. Padilla, Salvador Pérez, Juan Pumarejo, Máximo Rodríguez, Tomás Vilar, Miguel Vilar, Hermógenes Alfaro, Víctor Ponce, Carlos Guerrero, Ramón Linero, Agustín Calderón M. Director, Leandro A. Creus.” En 1889, Don Leandro A. Creus era el Director de la Escuela Anexa a la Normal de Santa Marta; Creus era descendiente del irlandés Don Estaban Creus, uno de los pobladores fundadores de la Fundación de San Carlos de San Sebastián, el 25 de Marzo de 1789.
70. Las Directivas y Alumnas de la Escuela Normal de Santa Marta, para el 18 de Febrero de 1889 eran: “Teresa Herrera de Ujueta, Directora. Isabel Manjarrés, Sub-Directora. Luís S. Cotes, Catedrático. Lázaro A. Espejo, Catedrático. Alumnas: María Antonia Avendaño, María del Carmen Barranco, Modesta O. Durán, Josefa María Elías, Francisca María Elías, Josefa P. Granados, Neptalina G. Gómez, Josefa María Pumarejo, Esperanza Padilla, Josefa de J. Mazenet, Manuela V. Mozo C., Cristina Quinto, Elena M. Robles, Natividad Guardiola, Zoila R. Manjarrés, Petrona P. Robles, María de la C. Zabaraín, Julia E. Zabaraín, Carmen Sánchez, María C. Monsalvo.” Y los Alumnos y Directores de la Escuela Normal de Institutores. Santa Marta, 18 Febrero 1889: “Nazario Peláez A., Director. Nélson C. Monsalvo, Sub-Director. Leandro A. Creus, Maestro. Gabriel G. Angulo, Catedrático. Manuel R. Florez, Catedrático. Manuel Díaz Granados, Catedrático. Alumnos: Francisco Granados P., Carlos Bermúdez, Luís Fernández Ucrós, Tomás Noguera, Bolívar García, Buenaventura de Armas, Urbano Castro, José María Salazar, José R. Díaz Granados, Gerónimo Díaz Granados, Manuel A. Henríquez, Vicente de Luque, Ramón García, Manuel A. Vengoechea, Atilio Díaz Granados, Clemente Díaz Granados, José F. Torres, Ismael Noguera Corvacho.”
71. En la Escuela Normal de Santa Marta graduaron Maestros que estuvieron vinculados a Aracataca y/o Fundación:
A. Don Luís Leonaldo Fernández Ucrós. Ciénaga, 22 Abril 1868. Por el Decreto 3 de 30 de Mayo de 1888, fueron nombrados Luís Fernández Ucrós y Carlos Bermúdez, Alumnos-Maestros de la Escuela Normal de Institutores del Magdalena, con el carácter de pensionados por cuenta del Tesoro Nacional. Por Decreto 47 de 9 de Marzo de 1891 fueron nombrados Directores de las Escuelas Elementales: Cerro de San Antonio: Carlos Bermúdez; Pivijay: Luís Fernández Ucrós; Santa Ana: Tomás F. Noguera. Don Luís L. Fernández Ucrós echó raíces en Pivijay, Aracataca y Fundación.
B. Don Tomás F. Noguera, nacido en San Juan del Cesar, fue Maestro Graduado en la Normal de Institutores de la ciudad de Santa Marta, en Abril de 1891; se radicó en Valle Dupar, y luego en Aracataca, donde fue el último Inspector de Policía y el primer Alcalde Municipal, el 20 de Julio de 1912. Don Tomás Francisco Noguera casó con Doña Elvira Cotes de Noguera. Padres de:
- Doña Josefa Noguera Cotes. Casada con Don Francisco Iriarte Vence, hijo de Don Manuel Ramón Iriarte y Doña Betsabel Vence, el 12 de Julio de 1922, en la Iglesia Parroquial San Juan Bautista, de Ciénaga. Y,
- Doña Blanca Noguera Cotes. Casada con Don Santander Araújo Maestre, hijo de Don Pedro Araújo y Doña Ermelina Maestre de Araújo, el 9 de Febrero de 1923, en la Iglesia Parroquial San Juan Bautista, de Ciénaga. Familysearch.org/
Después de tantos avatares políticos en Aracataca, las hijas de Don Tomás Francisco Noguera contrajeron matrimonios en la ciudad de Ciénaga, y lo hicieron con personas de la Provincia de Padilla. Ejemplos claros lo presentan ambos matrimonios. A manera de ejemplo, Doña Betsabel Vence Jiménez, La Guajira, 1887 ─ 1980; hija de Don Pedro Jerónimo Vence Pujares, Guajira, 1860 ─ 1940, y Doña Josefita Jiménez, Guajira, 1865 ─ 1940. Ver www.family-search.org/ Y Don Pedro Araújo nació en Valle Dupar, 1870 ─ 1940. Casado en 1890, en Valle Dupar, con Doña Ermelina Maestre. Padres de Don Santander Araújo Maestre, esposo de Doña Blanca Noguera Cotes; éste último matrimonio es el tronco familiar de Doña Consuelo “La Cacica” Araújo Noguera, casada con Don Hernando Molina Céspedes, nacido en Valle Dupar, el 6 de Febrero de 1927. www.familysearch.org/ "La Cacica" fue secuestrada y vilmente asesinada por la guerrilla de las FARC en el mes de Septiembre de 2001. Desde 1968, el Festival de la Leyenda Vallenata es su legado, al igual que los desfiles con “Las Piloneras”, en la ciudad de Valledupar.
72. En 1872, en el antiguo Cantón Sexto de la Ciénaga, tomaron posesión de sus destinos los siguientes Directores de Escuelas: Félix Gabriel Leoni, de la Escuela de Pueblo Viejo. Pedro A. Rebollo, de la Escuela de La Ciénaga. Francisco González Peña, Sub-Director de la misma. José F. Munive, de la Escuela de Pivijay.”
73. El Decreto de 16 de Agosto de 1872 nombró a Manuel S. Fernández y a Joaquín S. Munive, Directores interinos de las Escuelas Elementales de los Distritos de Remolino y Medialuna.
74. “12 Septiembre 1872.- Alumnos de la Escuela del Piñón: Nombres y Apellidos-(Edad): José A. Figueroa, Bernabé Apresa(14), Ricardo Caballero(13), Ricardo de la Hoz, José R. Palmera(14), Manuel Crespo(16), Luís J. Garizao(14), Andrés J. Caballero, César E. Carbonell(11), Julio Apresa(13), Sebastián García, Manuel Gnecco(12), Juan Fernández, Rafael Páez(7), Domingo Parada, Fernando Ocampo(9), Enrique Ochoa(9), Narciso de la Hoz(13), Ascanio Lafaurie, Santos Castro(10), José L. Palmera, José Juan Romero(10), Manuel Santana, Ricardo Gámez(10), Adolfo Cáseres(10), Manuel A. Páez, José A. Lafaurie(17), Miguel Villa(17), Julián Riquet(4), Manuel González, Manuel Rodríguez(15), Gregorio Riquet, Eliécer Labarcés, Vicente González, Vicente Herrera(9), José María Fernández, Plácido Peñaranda, Agustín Rada(7), Juan Cabrera(8), Miguel González(9).- Los que aparecen sin edad no asistieron a los ejercicios de hoy… Local de la Escuela del Piñón: Catorce varas de largo y seis de ancho: 2 puertas y 4 ventanas que le dan luz y la ventilación necesarias, teniendo un patio de la manera que lo exige el Decreto indicado. Local mal empajado, con goteras. Abre a las 10 a.m. y cierra a las 3 p.m.”
“Visita a la Escuela de la Señora María Josefa Mogollón de Ortíz, institutora de muchos años en El Piñón. 4 Septiembre 1872.- Local particular de la Señora Mogollón: Alumno-(Edad): Leonardo Montenegro(8), Santos Ortíz(5), Ramón de la Hoz(6), María Antonia Ortíz(4), Baldomero Ortíz(5), Adelina Palmera(9), José F. González(7), Bernabé Barros(6), Antonio González(5), Clodomiro Ortíz(9), Alcibíades Montero(4), Antonia Montero(13), María Josefa Camacho(14), Virginia Figueroa(8), Amalia de la Hoz(8), Ángela de la Hoz(4), Ana Inés de la Hoz(6), Juan Romero(6), Leonardo Rada(4), Juana Villa(8). La Señora Mogollón hace más de veinte años educa… algunos padres de familia suelen, el día de su cumpleaños, obsequiarle lo que se les antoja, y que más bien ejerce ese oficio por hábito y por prestar algún servicio al pueblo en que vive, que por ganancia. Materias: gramática inferior, aritmética inferior, urbanidad, tabla auxiliar, doctrina, lectura, escritura y costura en blanco, labores y bordado.”
75. "Juan B. Corbacho, Director Escuela de Niños de Pivijay. 28 Febrero 1873. Crispina Jiménez, Directora Escuela de Niñas de Pivijay. 28 Febrero 1873."
76. En 1874 había la necesidad de establecer las Escuelas Rurales en: "San Sebastián del Bongo", Distrito de Medialuna; "Rosario" y "Aracataca", Distrito de Pueblo Viejo; "Guáimaro", "Buenavista" y "Las Casitas", Distrito de Remolino; y "Dividivi", Distrito de Salamina. Santa Marta, 2 de Marzo de 1874. Firmado. Miguel Núñez.
77. “Alumnos de Medialuna, 22 de Junio 1874. Excelentes: Manuel Pertuz, Juan de Dios Munive y Conrado A. Lobo. Bien: Mercedes Polo, Pedro A. González, Francisco Salas, Pedro de Ávila y Joaquín Mercado. Regulares: Pablo Arciniegas, Juan de Dios Pertuz, Ismael Pertuz, Mercedes Pequeño, José Dolores Gómez, Luís Caballero, Belisario Rodríguez, Manuel y Juan de Dios Polo, Germán Cabarcas, Manuel Lorenzo Polo, Francisco Charris, Ángel María Charris, José Isabel Bonet, Andrés Polo, Tomás Parejo, Sebastián Arévalo, Concepción Charris, Francisco Ramón Lobato, Marcos Lobato, Pedro Joaquín de la Hoz y Ramón Escalante. Francisco Gómez, Jefe Municipal y Presidente de la Comisión de Vigilancia.”
78. “Alumnos de San Fernando, Departamento de Tenerife. 20 Junio 1874. Clase 1ª : José de la N. Varela, bueno; Valentín Vergara, regular; Manuel Suárez, regular; Gavino Vergara, regular. Clase 2ª: Casimiro Vega, excelente; Félix Vega, excelente; Sabas Márquez, bueno; Segundo Pérez, bueno; Felipe Novoa, excelente; Blas Puerta, excelente; Elías Echavarría, bueno; Antonio Núñez, bueno; Cerbeleón Vergara, bueno; Eustacio Trespalacios, regular, y Manuel Reyes, bueno.” Descendientes de Don Félix Vega, vivieron en Fundación el Doctor Félix Vega Pérez y su hermana la Licenciada Doña Yolanda Vega de Grosso, profesora del Compilador de este trabajo, en Historia Universal, en 1964 y 1965, en el Colegio de Segunda Enseñanza, de Fundación.
79. Riohacha, 9 de Abril de 1876. La Prefectura del Territorio Nacional de la Guajira acepta la renuncia del Señor Ezequiel Barros, del empleo de Director de la Escuela Pública de Chipana, en “Los Dos Ríos”, Corregimiento de Marahuyén.
80. “Estudiantes de la Escuela de Pivijay, 1º Junio 1880: 1ª Sección: Todos Buenos.- 2ª Sección: Todos Buenos.- 3ª Sección: Domingo A. Vizcaíno, Telésforo Ternera, Manuel J. Niño, Francisco S. Sales, Críspulo M. Pérez, Julio P. Pérez, Tomás A. Mazenet. 4ª Sección: Manuel A. Campo, Bolívar J. Corvacho, Víctor M. Corvacho, Samuel Polo, José de J. Mazenet. Joaquín P. Pérez, Jefe Municipal. Maximiliano D. Cormane, Director de la Escuela." Los familiares Cormane utilizaron la letra mayúscula D como abreviatura del segundo nombre del padre. Ejemplos: Maximiliano D(Demóstenes) Cormane, para 1880: Su hijo Don Foción D. Cormane, (1877-1971). Esta costumbre era usual en los judíos sefarditas; en las siguientes generaciones se perdió esta costumbre judía en la Nueva Granada y en la República de Colombia.
81. “Estudiantes de la Escuela del Piñón, 20 Junio 1880: 1ª Clase: Marcelino Pérez, Aurelio Villa, Virgilio M. Villa, Martín Romo, Manuel M. Romo, Manuel Rivera, Eusebio Romo, José de los R. Dávila.- 2ª Clase: Juan E. Campo, Juan Ferrer, Luís J. Feste, Antonio Molinares, Domingo de la Cruz, Francisco I. Páez.- 3ª Clase: Fernando Ocampo, Luís J. Villa, Manuel N. Zubiría, Manuel S. Valle.”
82. “Estudiantes de la Escuela de Plato, 20 Junio 1880: Emiliano Ospino, Ernesto Campo, Flóres Cervantes Nájera, Tomás Peña, Santiago Arias, Joaquín Garmendia, Joaquín Jiménez, Víctor Manuel Señas, Constantino Choperena, Miguel Choperena, Francisco Paternina, Moisés Segundo de León, Nicolás Ospino, Alcides Pálas, Pedro Alejandrino Peña, Juan José Ospino.”
83. “Estudiantes de Salamina, 27 de Junio 1880: Alejandro P. Gerald, Erasmo Jiménez, Jesús María Palma, Enrique Payares, Manuel de J. Acuña, Hermógenes Castro, Erasmo Niño, Juan A. Pabón, José de la C. Gutiérrez, Andrés Acosta, Romelía Carrillo, José María Crespo, Gregorio Polo, Agustín de los Reyes, Alfonso Marchena, Milcíades S. Visbal, José de la O. Vargas, José Tomás Crespo, Adolfo Marchena, Manuel A. Bolaño, Eugenio Cantillo, Manuel de los R. Rúas, Ricardo A. Castro, Nicolás Ortíz. José D. Silva. Jefe Municipal.”
84. “Lista de alumnas de la Escuela Superior de Mujeres de Riohacha: Dolores Laborde, Veturia Barros, Regina Olivella, Tranquilina Iguarán, Adelaida D. González, Remedios Morales, Virginia Curbelo, Nicolasa Cordero, Rita Pérez, Dominga Gnecco, Margarita Peñalver, Isabel Medina, María Gómez, Remedios Marufo, María Goenaga, Juana Freile, Remedios Freile, Josefa Escudero. Carmen Barros de Riveira, Directora. Aurora Morales, Subdirectora.” Doña Tranquilina Iguarán fue después la esposa del Coronel Don Nicolás Ricardo Márquez Mejía, abuelos del Nobel de Literatura Gabriel José García Márquez. “Alumnos de la Escuela Superior de Riohacha: José R. V. Lanao, Carlos R. Freile, Antonio J. Maya, Aníbal F. Brito, Nelson Gnecco, Juan M. Iguarán, Augusto de Luque, Rafael Pimienta, Luís López, Francisco Pichón, Justiniano Ávila, Ricardo Joiro, Federico Márquez, Jorge S. Gómez, Vicente Cataño.”
85. “Estudiantes de la Escuela de Remolino, 21 Noviembre 1880: Juan Cañas, Arturo Lafaurie, Manuel J. Charris, Vitaliano Castañeda, Jacob Polo, Saturnino Lara, Francisco Escorcia, Deláscar Castañeda, Adriano del Valle, Miguel P. Cantillo, Wenceslao Miranda, Celso Manjarrés, Joaquín Rosa, Mario Tinoco, José B. Lara, Andrés Díaz, Fernando Llanos, Víctor Escorcia B. Director: Francisco C. Santaelena. Sub-Director: J. Zúñiga Rosa.” El estudiante Juan Cañas corresponde el futuro sacerdote Doctor Juan de la Cruz Cañas Vargas; y el estudiante Wenceslao Miranda corresponde al Señor Wenceslao Miranda Pozo. Ambos, ya adultos, fueron protagonistas en el antiguo Municipio de Aracataca de inicios del Siglo XX.
86. “1º Febrero 1881. Isabel González Salamanca, Directora Escuela Niñas de Pivijay. Nélson Polonio Vives, Director Escuela Varones de Pivijay.”
87. “Alumnos de la Escuela Superior Nacional de Remolino: Demetrio Acosta, Joaquín Bornacélis, Andrés Bornacélis, Federico Bornacélis, S. D. Bornacélis, Sebastián Bornacélis, Ramón Bonet, Luís Borja, Domingo Cantillo, Juan D. Cantillo, Ramón Collante, Manuel Carmona, Pedro Candanoza, Andrés Charris, Domingo Charris, Daniel Charris, Miguel Charris, Pedro Charris, Juan Charris, Santos Manuel Charris, Daniel Durán, Gregorio Charris, Francisco Escorcia, Víctor Escorcia, Eugenio de la Rosa, Daniel Fandiño, Emiliano Fandiño, Casimiro Fandiño, Ramón Fontalvo, Miguel Gnecco, Vicente Guerrero, J. D. Gutiérrez, J. A. González, Ramón García, Francisco Hermoso, Saturnino Lara, Gregorio López, Eliseo Lara, Wenceslao Miranda, Joaquín Miranda, Clímaco Miranda, Cruz Morrón, Ángel María Morrón, Pedro Meza, Pedro Mancilla, Luís Mercado, Mario Mercado, Hermenegildo Mercado, Nicolás Navarro, José Palma, Juan Rudas, Antonio Rudas, Bernardo Rudas, Cruz Rudas, J. de los Santos Martínez, Cruz Sierra, Atilano Samper, Antonio M. Silva, Raimundo Silva, Juan Torres, Nicolás Vargas, Leonidas Vásquez, Santiago Venegas, J. D. Olivares, Antonio Candanoza.”
88. “Alumnos de la Escuela Superior Nacional de San Juan del Cesar: Pompeyo Acosta, Martín Aroca, José María Ariza, Pedro Brugés, Melquíades Brugés, Luís Barros, Pedro P. Carrascal, Manuel A. Dávila, Jacinto Daza, Germán Daza, Manuel Garnes, Manuel A. Guerrero, Maximiliano Gutiérrez, Félix González, Hugues Lacouture, Pedro Luque, José Joaquín López, Jacob Méndez, Rafael Méndez, Joaquín Mendoza, Abigail Romero, Raquel Suárez, Antonio Triana, Joaquín Urbina, José María Vergara. Director: Bernardo I. Araujo.- Sub-Director: Luís J. Pacheco.”
89. “Leocadio A. Campo, Director de la Escuela de Varones de Pivijay.” "María C. Bustamante, Directora Escuela del Distrito de Pivijay.”
90. “Nicolás C. Barros, Director Escuela de Varones de Pueblo Viejo. Elodia Mendoza, Directora Escuela de Niñas de Pueblo Viejo.”
91. “Escuela de Varones de 2ª Categoría, Ciénaga. Director, Sóstenes del R. Zabaraín.- 65 alumnos.”
92. "Estudiantes de la Escuela de Medicina del Estado Soberano de Bolívar. Cartagena, 19 Octubre 1882: Carlos A. Nieto, A. Vásquez P., Francisco Cruz, Blas Movilla N., Julio Pérez, José E. Nova, José María Fernández, J. A. Tatis, Ramón J. Mendoza E., Juan de Dios Ballestas B., Miguel Diago E., Pedro A. Martínez, Antonio Martínez U., José A. Figueroa, J. Arango M., Juan Bautista Pavajeau, Benito Falcón, E. Porto G."
93. “Ascanio García, Director Escuela de Varones de Pueblo Viejo."
94. “Decreto 206 de 22 de Diciembre 1883, nombrando Directores de las Escuelas Públicas. Santa Marta: Director, Nelson P. Vives; Ciénaga: Director, Lorenzo Díaz Granados, y Directora, Petrona R. Candanoza; Pueblo Viejo: Director, Ascanio García, y Directora, Virginia Gómez de Capella; Sitionuevo: Director, José C. Castillo, y Directora, Antonia Sánchez; Remolino: Director, Mitrídates Castañeda, y Directora, Efenicia Linero de Zúñiga; Pivijay: Director, Víctor Monsalvo, y Directora, María Bustamante; Salamina: Director, José H. Ocampo, y Directora, María J. Vega de Ocampo; Piñón: Director, Aníbal Cañas, y Directora, Rosalía Avendaño; Cerro de San Antonio: Director, Ulises Noguera, y Directora, Casilda A. Miranda; Tenerife: Director, Gilberto Gutiérrez; Plato: Director, Francisco Granados, y Directora, Julia González; Santa Ana: Director, Tomás R. Martínez, y Directora, Elvira R. Macea.”
En San Juan del Córdoba, Ciénaga, sobresalieron dos insignes pedagogos:
95. Doña Virginia Gómez, Directora de la Escuela Pública de Niñas de Pueblo Viejo, nombrada por Decreto 206 de 22 de Diciembre 1883. “En la cabecera del Distrito de Ciénaga, hay dos Escuelas Particulares de Niños a cargo de los Señores Don Pascual García A. y el distinguido Sacerdote José Tomás Santodomingo y una de Niñas regentada por la maestra graduada Señora Virginia Gómez de Capella. Los vecinos de la Ciénaga son poco amantes de la Instrucción Pública, prefieren generalmente dedicar a sus hijos desde muy tiernos a la agricultura y muchos padres los conciertan y viven del salario que ellos ganan con su trabajo.” Virginia Gómez de Capella, Directora de la Escuela de Niñas de Salamina, nombrada por Decreto 11 de 12 Enero 1889. Por Decreto 109 de 3 de Julio de 1889, Doña Virginia Gómez, Directora de la Escuela de Niñas de Sitionuevo.
96. Por Decreto 241 de 28 de Febrero 1888, Isaac J. Pereira fue nombrado Director de la Escuela Elemental de Varones de San Juan del Córdoba (Ciénaga). Don Isaac J. Pereira casó con Doña Elvira Lafaurie, el 16 de Diciembre de 1888, en la Iglesia Parroquial San Juan Bautista, de Ciénaga. Padres de: Doña Rosario de las Mercedes Pereira Lafaurie, Ciénaga, 12 Junio 1890; Doña Elvira Elisa Pereira Lafaurie, Ciénaga, 23 Noviembre 1892; Don Oscar Vicente Cayetano Pereira Lafaurie, Ciénaga, 23 Junio 1894; Doña Francisca Pereira Lafaurie, Ciénaga, 3 Diciembre 1895; Don Julio César Pereira Lafaurie, Ciénaga, 20 Octubre 1897; Doña Rosario Elvira Pereira Lafaurie, Ciénaga, 7 Noviembre 1898; y Don Rafael Pereira Lafaurie, Ciénaga, 23 Febrero 1901.
97. “Decreto 256 de 24 de Marzo de 1888. Nombrado Marcelino Navarro, Director Escuela Elemental de Varones de Salamina. Decreto 258 de 5 de Abril de 1888. Nombrado Víctor Manuel Monsalvo, Director Escuela Elemental de Varones de Sitionuevo. Decreto 258 de 5 de Abril de 1888. Nombrada Ana Julia Avendaño de Escorcia, Director Escuela Elemental de Niñas de Sitionuevo.”
98. “Sueltos. Escuelas Rurales. El Registro del Magdalena No. 480, de 20 de los corrientes, contiene un Decreto del Señor Gobernador “por el cual se establecen cuatro Escuelas Rurales en las Secciones de Pueblo Viejo, Barrancas, El Paso y Chimichagua."
99. "Decreto 11 de 12 Enero 1889: Juan N. Díaz Granados, Director de la Escuela de Varones de San Juan del Córdoba. José Manuel Adárraga G., Sub-Director. Lorenzo Parodi, Director de la Escuela Rural de Pueblo Viejo. Virginia Gómez de Capella, Directora de la Escuela de Niñas de Salamina. Juan N. Olivella, Director de la Escuela de Varones de Fonseca.”
100. “Decreto 42 de 19 Febrero 1889. Créanse Escuelas Rurales de Riofrío y Pivijay, con sueldo del Director $30/mes. Se autoriza a los Alcaldes para contratar locales. Estas Escuelas no funcionarán con menos de veinte alumnos.”
101. “Escuelas Primarias de ambos sexos en la Provincia de Santa Marta. 16 Febrero 1889: Córdoba, Juan N. Díaz Granados-Director, Sueldo, $50; José Manuel Adárraga G.- Subdirector, Sueldo, $40, alumnos, 135; Efenicia Linero de Zúñiga-Directora, Sueldo, $50; Mercedes Parodi-Subdirectora, Sueldo, $30, alumnas, 110; Pueblo Viejo, Ángel J. Acosta, Sueldo, $25; Sitionuevo, Rafael Maestre Samper, Sueldo, $32, alumnos, 70; Manuela Navarro, Sueldo, $32, alumnas, 62; Remolino, Mitrídates Castañeda, Sueldo, $32, alumnos, 49; Elodia S. Mendoza, Sueldo, $32, alumnos, 37; Salamina Melecio Navarro, Sueldo, $32, alumnos, 31; Virginia Gómez de Capella, Sueldo, $32, alumnas, 58; El Piñón, Jaime Visbal, Sueldo, $32, alumnos, 35; Ascensión González, Sueldos, $36, alumnas, 28; Cerro de San Antonio, Pablo J. Torregrosa, Sueldo, $40, alumnos, 28; Carmen Guardiola R., Sueldo, $32, alumnas, 54; Tenerife, Julián P. Portillo, Sueldo, 32, alumnos, 32; Isabel María Liscano, Sueldos, $32, alumnas, 25; Plato, Francisco Granados P., Sueldos, $32, alumnos, 44; Susana Arias, Sueldos, $26, alumnas, 43; Santa Ana, Juvenal Méndez, Sueldos, $32, alumnos, 33; Elvira Macea de Benavides, Sueldos, $30, no se ha abierto la Escuela; San Zenón, no se ha nombrado Preceptor, Sueldos, $25, no se ha abierto la Escuela.”
102. “Decreto 46 de 26 Febrero 1889. Joaquín García R., Director de la Escuela Rural de Riofrío.”
103. “Decreto 109 de 3 de Julio 1889: Honorio Torres, Director de la Escuela Primaria de Tenerife; Margarita G. de Pacheco, Directora de la Escuela de Niñas de Pivijay; Virginia Gómez, Directora de la Escuela de Niñas de Sitionuevo.”
104. "El 13 de Julio de 1889 se posesionó la Señora Virginia R. Gómez, Directora de la Escuela de Niñas de Sitionuevo.”
105. Decreto 144 de 18 de Septiembre 1889. Francisco Gámez F., nombrado profesor de la Escuela de Artes y Oficios.
106. Decreto 167 de 19 Octubre 1889. Crean Escuelas Rurales en Malabrigo y Punta de Piedra.
107. Nombramientos de Directores de Escuelas: Remolino, Manuel Castillo; Plato, Eulalia M. de Martínez; Santa Ana, niñas, María Casas Martínez; Heredia, rural, Ana Lobo de Cantillo; y Pueblo Viejo, rural niñas, Inés Manjarrés.
108. Decreto 205 de 24 Enero 1890. Abre en San Juan del Córdoba dos (2) escuelas primarias superiores, una de niñas y otra de varones, con sueldos: Director Escuela de Varones, $70; Directora Escuela de Niñas, $60. Decreto 302 de 14 Agosto 1890. Luisa Otazo, Subdirectora de la Escuela Urbana de Niñas de San Juan del Córdoba. “Decreto 130 de 11 Enero 1911. Luís A. Ebrat, Director Escuela Urbana de Varones de Ciénaga.”
109. Decreto 295 de 31 Julio 1890. Enrique Aarón, Director de la Escuela Superior de Varones del Distrito de Riohacha.
110. Septiembre 21 de 1890. Nicanor Montero, Maestro Director de la Escuela de Varones de Valledupar.
111. Decreto 313 de 25 de Septiembre 1890. Raquelina Donado, Directora de la Escuela de Niñas de Sitionuevo.
112. Decreto 19 de 23 de Enero 1891. José de los Santos Acosta, Director de la Escuela Elemental de Sitionuevo.
113. Decreto 21 de 27 de Enero 1891. Alfredo Aarón, Director de la Escuela Elemental de Río de Oro.
114. "Mercedes Parodi, Directora Escuela Mixta de Isla del Rosario."
115. Decreto 264 de 12 Mayo 1890. Creadas Escuelas Rurales en Medialuna, Chibolo, y para niñas en Riofrío y Pivijay.
116. El Decreto 24 de 5 de Marzo de 1896, crea una Escuela Rural de Varones en la Aldea de Aracataca. Este Decreto no se hizo efectivo porque no hubo nombramiento del Director de la Escuela. El Decreto 184 de 26 de Julio de 1897, de la Secretaría de Instrucción Pública, creó la primera Escuela Rural en Aracataca, y nombró a Don Pedro A. Montalvo, Director en propiedad de dicha Escuela.
117. Mucho antes del “boom” bananero, los pudientes enviaban a sus hijos a estudiar en Aruba y Curaçao: <"Colegio Vargas" de Curaçao, dedicado a la enseñanza de la juventud del vecino continente y de las Antillas. 1º Enero 1868. Director, L. M. Díaz.> Con la industria bananera la educación no mejoraba: “Sueltos. A exhornar con sus gracias el jardín cienaguero han regresado, terminados sus estudios en Curaçao, las Señoritas Eva Durán, Eloísa Palacio, Abigaíl y Elisa García Juliao… Orgullosos de recibirlas con el mismo cariño que antes recibieran las Señoritas Correa de la Hoz, Fernández de Castro, Robles Correa, Zoila Dávila y María Palacio.” Doña Josefina Ropaín, nacida en Riofrío, hija de Don Clemente Ropaín, estudió en Bruselas y casó en Buenos Aires, Aracataca, con el español Ramón Rozada, en 1929, quien vivió en Fundación Viejo; el matrimonio se residenció en Buenos Aires, en la casa que antes sirvió de Hospital a la antigua Colonia Penal de Fundación, frente a la Iglesia actual de Buenos Aires.
118. Los países europeos también albergaron pudientes magdalenenses de otros lares: De la familia plateña Ospino Molina, hijos de Don Félix Ospino Campo y Doña Casta Molina, estudiaron en Bruselas, en las primeras décadas del Siglo XX: Salvador regresó graduado Odontólogo; Félix Joaquín, Abogado, fue Magistrado del Tribunal de Justicia de Santa Marta, casado con Doña Concha Echeverría; murió joven, y Doña Concha casó con Don Antonio José, Abogado, quien entró al Tribunal de Justicia luego de la muerte de Félix Joaquín; Carlos regresó de Bruselas con una enfermedad terminal y casó con Doña María Alfaro Escobar, hermana de Don Godofredo Escobar, sin hijos; Beatriz, quien al regresar de Bruselas era una virtuosa con el piano. Guillermo falleció en Bruselas. María Apolonia no estuvo en Bruselas, casada con Don Ángel Mugno Gutiérrez, propietario de la Ferretería “El Yunque”, en Barranquilla, en Sociedad con el italiano Cayetano Volpe; Buenaventura "Ventura" Ospino Molina, no viajó a Bruselas, atendió la Hacienda ganadera dejada por los padres y costeó los estudios de sus hermanos en Bruselas.
119. Los no pudientes acudieron a estudios por Correspondencia, en el Siglo XX: "Antes, como no había donde estudiar, ni medios económicos, la gente estudiaba por Correspondencia. Por ejemplo, Yo fui alumno de Dentistería, graduado en la . Aún recuerdo la dirección: Escuela ZIER. Lavalle 900. Buenos Aires, Argentina.”
120. Por Decreto 118 del 24 de Noviembre de 1905 se creó el “Liceo Celedón”, firmado por el Gobernador Rafael de Armas, en la ciudad Capital, Santa Marta, para estudios de Bachillerato.
121. Decreto 41 de 9 de Mayo 1906: Nómbrase a la Señorita Josefa María Pabón, Directora de la Escuela de Niñas de Pueblo Viejo, por renuncia de la Señorita Dolores Pulecio V.
122. “Gil M. Campo, Director de la Escuela Urbana de Varones de Pivijay. Febrero 1909; Armando Ramos, Director de la Escuela Urbana de Varones de Pueblo Viejo. Febrero 1909; Ana D. Mestre, Directora de la Escuela Urbana de Niñas de Ciénaga. Febrero 1909; Isabel M. Candanoza, Directora de la Escuela Urbana de Niñas de Pueblo Viejo. Febrero 1909; y Juana B. Palacio de Campo, Directora de la Escuela Urbana de Niñas de Pivijay. Febrero 1909.”
123. “Decreto 103 de 20 Agosto 1909. Sección Gobierno: 1. “Josefa María Pabón, Directora Escuela Rural de Riofrío. Abril 1909. Luís A. González, Director Escuela Rural de Isla del Rosario. Mayo 1909. Ana M. I. de Dávila, Directora Escuela Rural de Tasajera. Mayo 1909. Dilia M. de Pérez, Directora Escuela Rural de Medialuna. Mayo 1909. José M. Torres, Director Escuela Urbana de Varones de Ciénaga. Mayo 1909. Armando Ramos, Director Escuela Urbana de Varones de Pueblo Viejo. Mayo 1909. Gil M. Campo, Director Escuela Urbana de Varones de Pivijay. Mayo 1909. Juan B. García, Director Escuela Urbana de Varones de Ciénaga. Mayo 1909.”
124. “Decreto 90 de 15 Junio 1910. Candelaria Caballero, Directora Escuela Rural Alternada de Riofrío, por renuncia de Josefa María Pabón.”
125. En 1911, el Distrito Municipal de Pueblo Viejo compró en $50.000 Papel Moneda, un local para Escuela en el Corregimiento de Aracataca. Este Local comprado por el Honorable Concejo del Distrito Municipal de Pueblo Viejo para Escuela Rural del Corregimiento de Aracataca, pertenece a la Escuela Complementaria, caserón donde se albergaron los refugiados políticos venezolanos a su llegada a Aracataca, y donde se levanta hoy la Casa de la Cultura de esta ciudad, en construcción moderna contratada por el Señor Alcalde Municipal de Aracataca, Doctor Hellman Daza Rudas, en el año 1999.
126. En San Sebastián de Rábago, Nabusímaque para los Arhuacos de la Sierra Nevada, la educación fue entregada por la Gobernación del Magdalena a los Capuchinos, quienes procuraron desarraigar de los Arhuacos sus costumbres, su mundo mitológico y su lengua. Tarde fue la reacción, pero llegó a tiempo para recuperar buena parte de lo perdido. Se requiere la autonomía académica para los Arhuacos y para las otras etnias existentes en la Sierra Nevada: Arzarios, Kankuamos y Wiwas. Las minorías tienen derecho a conservar sus lenguas.
3. LA LECTURA EN EL CARIBE COLOMBIANO
El decurso cultural Colonial de las Rochelas en el Caribe Colombiano y la abundancia de tierras Realengas, durante la Colonia, o baldías, en la República, como herencia social, se imponían en la generalidad de los habitantes, ya en el Siglo XX: La Escuela era una perdedera de tiempo; con la Escuela no se ganaba nada y se perdía la inversión de muchos años en el sostenimiento de los párvulos y los gastos inherentes al aprendizaje. De tal forma que muy pocos padres enviaban a sus hijos a las Escuelas. En pueblos y ciudades, donde funcionaban los centros de educación, se palpaba este comportamiento cultural. Donde no hubo tales centros, fue lo común, se hizo obligatorio no estudiar: “Mi padre, Don Manuel Leonor Hereira Carrillo, Soplaviento, 1925, llegó a Guacamayal en 1940. El sindicalismo reinaba en la Zona Bananera, y colonizó doce (12) hectáreas en la Subregión de San Juan de Palos Prietos. Nacimos sus hijos con Doña Rosalía Gil Paredis, también de Bolívar, y ayudábamos en las labores de la parcela. Los centros de educación estaban lejos, en Aracataca, Fundación, Ciénaga y Santa Marta; teníamos que salir a Guacamayal o a Guamachito, para tomar el tren para ir a cualquiera de esos centros educativos. Nunca lo hicimos. Mi padre vendió la parcela, trabajaba a destajo. Cuando se fue la United Fruit Company, en 1960, en las fincas abandonadas, nuevamente se cogían las tierras: Mi padre se hizo a una parcelita de dos (2) hectáreas, ya estaba vencido, ya no tenía fuerzas para arrancar nuevamente. Hoy, sus hijos educamos a nuestros hijos, ahora hay colegios veredales, y acá vienen los Maestros de las ciudades.” Otras actividades económicas mal direccionaban los estudios: “En la finca tuvimos al Profesor cienaguero Don Ramón Ramos Jiménez; le enseñaba a mis hermanos y primos que vivían en las vecindades. Vivía en la finca, y se iba en Diciembre. Se fue para Santa Rosa de Lima, donde estaba el Profesor Uribe Baena, muy bueno. Cuando mi padre Don Pedro Tobías Contreras murió, 1958, mi hermano mayor se hizo cargo de administrar los bienes; yo estudiaba en Fundación. Ante el despilfarro de mi hermano, el Juez del Juicio de Sucesión ordenó que Yo administrase los bienes. De esta actividad sacaba Dos Mil Pesos ($2.000.oo) para traer mercancía de Maicao, y reponía Tres Mil Pesos ($3.000.oo). Así, económicamente Yo iba muy bien, para qué iba a estudiar, si eso representaba gastos.” Y el aporte político no podía faltar.
En lingüística, por desconocimiento generalizado, hoy, el educando no está en capacidad de contribuir a la construcción del espacio social colonial de las Rochelas, que le es ajeno y negado, y le es agresivo en términos culturales. A sus antepasados, bisabuelos, abuelos y padres, les fueron cercenados sus hábitos lingüísticos, sus decires, sus dichos y refranes. Se habla, más no se escucha. A los educandos actuales les está siendo negado el conocimiento de la realidad regional y local del pasado, la observación del entorno donde se desenvuelve, y se les imponen las leyes que rigen los fenómenos y el modelo y la evaluación de párrafos andinos. No se lee o no se sabe leer, y/o no se comprende lo leído. Para conocer la historia del Caribe Colombiano es necesario considerar las transformaciones ocurridas en el lenguaje, en sus palabras, al paso del tiempo; y por veredas, por subregiones, estas transformaciones pasaron fugaces sin dejar escritura que hoy sirva para interpretar los sucesos. No dejaron historia. Nos es difícil, por consiguiente, conocer el espacio. Con el estudio de la historia de la palabra conocemos el pensamiento de quienes moldearon pasadas civilizaciones. Las palabras tienen género y número, y las oraciones se componen de complementos variados. En las Rochelas, las palabras tenían connotación, significado personal e individual; carecían de denotación, de significado real; por eso una palabra denotaba multiplicidad de objetos: Cada actor creaba y usaba su propio lenguaje. Imperó la polisemia, las pocas palabras usadas tenían más de un significado. Fueron palabras sin historia, efímeras, no perduraron. Se vivía en un hábitat donde se encontraba todo para la subsistencia de generación tras generaciones.
Sin embargo, nuestra respuesta es de vida: El Departamento del Magdalena registra verdaderos ejemplos humanos en diferentes áreas, que demuestran que no nos ha olvidado la primavera. Algunos son: El Nobel de Literatura cataquero, Gabriel José García Márquez; el escritor Álvaro Cepeda Samudio; el historiador cienaguero Guillermo Henríquez Torres; el curador cataquero Eduardo Márceles Daconte; el músico samario Karol Bermúdez; los alumnos del Músico italiano Don Guiseppe (Pepe) Posteraro Scoppetta: el trompetista plateño formado en Fundación, Antonio María Peñalosa Cervantes, y el clarinetista y Director de Orquesta carmero formado en Aracataca, Luís Eduardo Bermúdez Acosta, enaltecen las letras y la cultura magdalenenses y son verdaderos ejemplos de vida para mostrar al mundo entero.
La calidad de la formación y las vocaciones tempranas no son tenidas en cuenta. Antes, los(as) ancianos(as) enseñaban las letras, el deletreo y los números; hoy lo hacen jóvenes con escasa o nula formación en educación preescolar: Los padres son los responsables de la enseñanza de la primera etapa de la vida. Hay que abandonar la improvisación; se requiere formación de calidad en los años tempranos de la vida.
El diccionario es la principal fuente de conocimiento; los estudiantes deberían disciplinarse a manejar el diccionario para saber y para conocer e interpretar nuestra propia historia cultural. Nuestra lengua tiene cuatro estrategias en la enseñanza-aprendizaje: leer, escribir, hablar y escuchar. Leer es pasar de los signos gráficos al pensamiento. Para leer se necesita la competencia lingüística y la capacidad cognoscitiva; sin ésta, se leen palabras, pero ellas no llegan al pensamiento. Saber escuchar con atención es un acto de urbanidad que nos permite comprender y tolerar. Si hablamos y hablamos y hablamos, no escuchamos, no oímos, y lo poco que oigamos no lo entendemos. El diccionario es necesario para saber el significado de las palabras; solo así se puede reflexionar de manera acertada. “Consultar el diccionario es un hábito que se adquiere, dada la necesidad de comprender en toda su dimensión a quien nos habla, de tener claridad de pensamiento cuando le hablamos, de educarnos cuando entendemos lo que leemos, y de escribir con precisión, propiedad y corrección.” Cada docente debe esmerarse en generalizar el conocimiento frecuente de nuevas palabras y su(s) uso(s), por lo menos las correspondientes al área de trabajo, y fomentar concursos entre alumnos y en grados diferentes, sobre palabras de nuestro idioma, para incentivar su aprendizaje. A no dudar, los docentes del área castellano están llamados a desarrollar el uso, manejo y afianzamiento del diccionario y de la lectura en los educandos del Caribe Colombiano.
Si el idioma no se maneja correctamente, es difícil pensar. Los Docentes de todas las áreas deben darle a la legua oral el valor que le corresponde, utilizarla con la corrección y claridad necesarias, sin ordinarieces, sin frases hechizas, sin lenguaje jergal, estarán preparando estudiantes asimiladores de los conocimientos, entendedores de lo que leen, rendidores en las evaluaciones y preparados al éxito en el proceso de su formación. Todo esto es posible si disciplinamos a los estudiantes al hábito de utilizar el diccionario de la lengua. Con buenas Competencias Comunicativas podríamos vencer el aletargamiento de señalar con el dedo índice y la barrera que nos separa de los buenos resultados en Comprensión de Lectura en las Pruebas Saber, antes ICFES, en los estudiantes del Caribe Colombiano.
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